El grupo Chery, propietario de marcas como Jaecoo, Lepas o la propia Omoda, llegó a España a principios de 2024 y rápidamente sus vehículos se han posicionado como una alternativa muy interesante frente a las tradicionales firmas europeas. Solo el pasado año han logrado unas ventas de 23.691 unidades, lo que supone un crecimiento interanual de nada menos que el 167%. De hecho, el Omoda 5 acabó 2025 como el segundo coche chino más vendido del mercado, con 7.578 unidades en las calles españolas, por lo que sin duda se trata de una opción muy popular.
El Omoda 5 se comercializa con varias motorizaciones, incluyendo una versión híbrida SHS y una de gasolina. Esta prueba se ha realizado con el modelo 5 EV, la variante totalmente eléctrica, que tiene una autonomía homologada de 430 kilómetros y un precio de 35 mil euros, al que hay que añadirle 2000 euros adicionales del acabado premium, antes de las ayudas estatales y las promociones de la marca, que pueden llegar a bajar sustancialmente lo que tendremos que desembolsar si queremos adquirir uno.
Diseño
Con sus 4.24 metros de largo, 1.83 de ancho, 1.58 de alto y una generosa distancia entre ejes de 2.63 metros, el Omoda 5 EV se sitúa cómodamente en la categoría de SUV compacto, una de las favoritas en España desde hace años por la versatilidad que otorga, ya que son cómodos para viajar y no excesivamente grandes para el uso urbano del día a día.
El diseño del Omoda 5 EV es bastante atractivo, con una inspiración deportiva gracias a su ligera caída trasera estilo ocupé, los ángulos que generan las líneas afiladas presentes tanto en el frontal como en los laterales, así como por el pequeño alerón que corona la trasera. Las ópticas también refuerzan esta sensación, ambas muy rectas y angulosas, con las delanteras en forma de alas y las traseras más estrechas, con un patrón delineado y unidas por una barra en color contrastante que también contiene el logo.

El frontal del Omoda 5 EV contiene la mayor diferencia estética con sus hermanos de gasolina e híbrido, ya que al no necesitar parrilla para refrigeración, prescinde de la misma, que bien podría ser la seña de identidad en las otras versiones por su gran tamaño y patrón de diamante. Omoda apuesta, de esta manera, por un frontal limpio y que dota de personalidad al coche gracias a sus dos marcadas líneas de expresión, los faros LED en ambos laterales y una moldura en negro que conecta los pilotos diurnos y donde la marca luce orgullosa su nombre con letras cromadas.
Optar por un diseño más limpio y no sustituir la parrilla tradicional por una falsa en color negro ha resultado una decisión totalmente acertada, y en este caso particular, muy bien resuelta a nivel estético, de forma que el diseño del Omoda 5 EV nos parece más interesante que sus homólogos con motor de combustión. Un detalle que no nos convence tanto es la capacidad de su maletero, que se sitúa por debajo de la media del segmento. Ofrece un volumen de 380 litros que se incrementan hasta los 1.075 litros si abatimos los asientos de las plazas traseras. A su favor indicar que sus formas son bastante regulares y el piso está plano con la trasera, lo que facilita la carga y descarga de objetos.

Interior
Una vez accedemos al interior del Omoda 5 EV, nos encontramos con una calidad de acabados muy buena, que nada tiene que envidiar a coches europeos de precios mucho más elevados. La mayoría del mismo está revestido de un cuero sintético muy agradable al tacto o plásticos gomosos. El centro del salpicadero está confeccionado en plástico duro, que tiene un acabado símil de madera negra, lo que aporta un toque premium y es preferible al clásico negro piano, todo un imán de huellas.
Este mismo material símil de madera se utiliza para la consola central, cuya posición elevada resulta muy cómoda y tiene múltiples espacios de almacenamiento. Por ejemplo, cuenta en la parte delantera, justo bajo el salpicadero, con una zona revestida en un material antideslizante de textura similar a la alcántara, que se destina para cargar de forma inalámbrica el móvil. Permite colocar dos teléfonos móviles en paralelo y en el lado del conductor la carga inalámbrica es de 50W, además incluye un pequeño sistema de ventilación dedicado para evitar que el smartphone se caliente en exceso. Este espacio tiene además una pestaña deslizable para ocultar los móviles.

Destaca además el cofre que se sitúa bajo el apoyabrazos central, porque es bastante profundo, y tiene función de refrigeración recibiendo el aire del sistema de climatización, con lo que si se guarda una bebida, se mantendrá fresca por más tiempo. Delante del apoyabrazos hay otro pequeño hueco al que se accede pulsando una tapa de presión, con el tamaño perfecto para dejar la llave y que esté siempre localizable y a mano. Por último, hay otro espacio de almacenaje abierto bajo la consola central, y una guantera tradicional en el asiento del pasajero, por lo que no faltan los huecos donde dejar nuestras cosas, incluso hay un pequeño gancho al lado de la guantera para colgar una chaqueta o una bolsa y que no se desplace por el suelo con las curvas.
El volante también está acabado en cuero sintético, como los asientos, tanto la fila delantera como la banqueta trasera. En la versión Premium, como en el caso de nuestra unidad de pruebas, el volante es calefactable, así como los asientos, tanto delanteros (también se pueden refrigerar) como traseros. El espacio en las plazas delanteras es bastante amplio, además los asientos son regulables de forma eléctrica con unos botones situados a los costados. El volante, pese a que se puede modificar fácilmente en altura y profundidad, tiene un tamaño grande, que en ocasiones dificulta la visibilidad de la pantalla de instrumentación.

Si nos trasladamos a las plazas traseras, pese a que el espacio del que se dispone no es malo, si que se podría mejorar. La altura del techo, por la caída en la zaga para proporcionar ese aspecto coupé, se resiente ligeramente, algo que las personas más altas podrán percibir. Además, al tratarse de un coche eléctrico, que necesita albergar las baterías en los bajos, el piso es ligeramente más alto que en la versión con motor de combustión, por lo que las piernas irán más flexionadas. Por otro lado, el ángulo de apertura de la puerta es amplio, lo que facilita entrar y salir cómodamente.
Tecnología
Una característica común en los vehículos del grupo Chery es que incorporan una gran cantidad de tecnología para mejorar y facilitar la experiencia de conducción y uso del coche. De esta forma, nada más sentarse en el puesto de conducción del Omoda 5 EV nos fijaremos irremediablemente en el módulo ligeramente curvado en dirección al conductor que contiene una doble pantalla multimedia HD de 12,3 pulgadas. La que está situada más a la izquierda hace las veces de cuadro de instrumentación, con toda la información sobre la velocidad a la que circulamos, el modo de conducción, autonomía restante o consumo, entre otros.
Su pantalla hermana gemela de la derecha es el centro de control del vehículo, desde el que se pueden modificar todos los ajustes, pues como viene siendo la tendencia en los coches modernos, los botones físicos han ido desapareciendo para ir dejando lugar a las pantallas. De hecho no hay siquiera de encendido. Los únicos botones (además de en el volante) que hay en el Omoda 5 EV están en la consola central, en una sola fila, y sirven para acceder de forma rápida al menú del A/C (en la pantalla, desde la que ya se controlan todas las funciones), desempañar la luneta delantera y trasera, activar los 4 intermitentes, cambiar entre los modos de conducción y uno último para apagar y encender la pantalla.

La navegación por el sistema, pese a que este responde bien a las pulsaciones y se mueve con buena fluidez en líneas generales, tiene margen de mejora. Pese a que la estética del software es simple y funcional, hay una gran cantidad de menús con sus propios submenús para controlar funciones que deberían estar más a mano, no escondidas tras varias pulsaciones. Además, hay funciones a las que se accede con frecuencia que interrumpen lo que se está mostrando en la pantalla en ese momento, porque ocupan la totalidad del espacio al abrirlos, como el climatizador. De esta manera, si queremos cambiar cualquier ajuste, como bajar la temperatura, se despliega el menú y se deja de ver el control de la música o el navegador en cada ocasión.
El coche cuenta con una variada serie de funciones tecnológicas avanzadas que mejoran bastante la experiencia. Por ejemplo, disponemos de Android Auto y Apple CarPlay de forma inalámbrica. A su vez, en la versión premium se incluye un completo sistema de cámara 360º para facilitar cualquier maniobra. Un añadido interesante es que siempre que giramos en una calle y ponemos el intermitente, en un lado de la pantalla se mostrará una visión del coche y el lateral del giro, para facilitar la maniobra.

Para poder visualizar rápidamente los detalles más importantes del cuadro, el Omoda 5 EV también incorpora un Head Up Display. A la izquierda de la instrumentación también hay una botonera táctil para controlar funciones como el volumen del audio o el brillo de la pantalla, pero no son especialmente fáciles de alcanzar. El selector de marchas está situado tras el volante.
En la versión Premium, el Omoda 5 EV incluye un sistema de 8 altavoces firmado por Sony que se escucha bastante bien, con claridad y separación de instrumentos incluso en volúmenes elevados. Otro añadido del acabado tope de gama es la apertura y cierre eléctrico del maletero, o el techo panorámico que también se puede abrir ligeramente con solo mantener pulsado un botón.

Autonomía, carga y experiencia de conducción
Desde la pantalla principal también se puede ver y controlar todo lo relacionado con la carga del vehículo. Por ejemplo, establecer límites máximos de carga. Esto es de bastante utilidad para no hacer excesivos ciclos de carga, que pueden acabar afectando a la vida útil.
El Omoda 5 EV monta una batería de litio ferrofostato con una capacidad de 61kwh, con la que homóloga una autonomía de 430 kilómetros WLTP. En corriente contínua, se puede recargar a 80 Kw para pasar del 30% al 80% en 28 minutos. Por otro lado, en corriente alterna, la potencia máxima es de 11 Kw, por lo que llenar el mismo porcentaje de 30-80 llevará unas 3 o 4 horas aproximadamente.

Omoda ha optado por un motor con 204 caballos de potencia y 304 nm de par, con lo que puede hacer una aceleración de 0 a 100 en 7,6 segundos. La velocidad máxima que alcanza es de 172 kilómetros por hora. El consumo que homologa el vehículo es de 15.5 kwh/100km. En nuestras pruebas, con conducción urbana y por carretera, el consumo ha estado más cercano a los 17kwh/100km, por lo que no es muy dispar con las cifras que presenta la marca. Con ello, la autonomía real es más próxima a los 380 kilómetros, pero esto dependerá siempre del estilo de conducción y otros factores, como la climatización.

A la hora de conducir el Omoda 5 EV, hay disponibles tres modos, ECO, Normal y Sport, pero salvo por un ligero endurecimiento de la dirección en el modo deportivo, realmente las diferencias no son especialmente notables. El coche monta llantas de 18 pulgadas carenadas para una mejor eficiencia. La rodadura es bastante silenciosa y amortigua la mayoría de imperfecciones de la carretera. Por mencionar algo que no nos ha gustado, las ayudas a la conducción son excesivamente intrusivas, con pitidos constantes y en ocasiones movimientos forzosos del volante que son muy molestos.
Como es habitual en los coches eléctricos, la entrega de potencia al pisar el acelerador es instantánea. En líneas generales, el Omoda 5 ofrece una experiencia de conducción bastante positiva, silenciosa, cómoda y disfrutable por la potencia eléctrica

Conclusión - ¿merece la pena?
El Omoda 5 EV es sin duda una alternativa a valorar en el segmento de los SUV compactos eléctricos. Si bien no es perfecto (el maletero podría ser un poco más grande y los menús algo mas inituitivos), cuenta con un extenso abanico de prestaciones interesantes como la cámara de 360º, la conectividad Carplay/Android Auto inalámbrica, los asientos calefactados y ventilados, el techo panorámico o el sistema de sonido de Sony. Pese a que no tiene la mayor autonomía del mercado, si lo vas a utilizar principalmente para ciudad y desplazamientos de recorrido medio ocasionales, es difícil ponerle muchas pegas por su precio, que con la aplicación de ofertas siempre suele rondar los 25.000 euros, un argumento muy positivo a favor del Omoda 5 EV.