22.200.000.000 de dólares. Esa es la cifra que ha facturado Lenovo en su tercer trimestre de 2025. Una cifra récord que le lleva en España a ser número uno en consumo y negocio comercial y también en tabletas.
Los resultados del último trimestre le han vuelto a dar a Lenovo motivos para sacar pecho. Probablemente, más de lo que hacen habitualmente. Y el comportamiento de la marca en Iberia no desentona del ritmo de crecimiento global de la compañía. Al revés.
Alberto Ruano, director general de Lenovo Iberia, acompañado de parte de su equipo, hablaba desde Alemania, donde rinden cuentas las filiales europeas. Y lo hacía con ganas de celebración y con adjetivos que lindaban con superlativos. La primera calificación de los resultados del tercer trimestre de 2025 ha sido de “impresionante”. La cifra, realmente, impresiona incluso para los datos que maneja el gigante chino de la informática: 22.200 millones de dólares, o como los estadounidenses dirían, 22.2 billones de dólares.
Si la cifra es “impresionante”, también lo es el crecimiento con respecto del mismo trimestre del año pasado: el 18%. Y el beneficio neto ajustado se colocó en 589 millones de dólares, el ¡36%! más que en el mismo trimestre de 2024.
Y todavía tienen más motivos para estar satisfechos porque no es que una división esté desempeñándose estratosféricamente bien y el resto se mantenga mal que bien. Todas las divisiones de la compañía han crecido año a año por encima de los dos dígitos.
Y, por si alguien se creía que no íbamos a hablar de inteligencia artificial, que se olvide, porque los equipos y servicios vinculados con ella se están convirtiendo en el núcleo del negocio. Tras un crecimiento del 72% en el tercer trimestre, supone el 32% del total de los ingresos.
¿Y en España cómo va el tema? Pues con los datos de IDC relativos al cuarto trimestre natural de 2025 recién salidos del horno, como para presumir doblemente. En Iberia en su conjunto y en España en concreto, son número 1 en ordenadores e, incluso, en tabletas, en donde han logrado una cuota de mercado (en el mundo Android, es decir, iPad aparte) del 33,2%.
Todo bien, como para festejar. Excepto por unos nubarrones que se otean en el horizonte desde que la inteligencia artificial comenzó a devorar más componentes (especialmente memoria RAM) de los que se podían fabricar: la escasez de determinados elementos va a conllevar una subida de precios que, en palabras de Alberto Ruano no serán estacionales, sino estructurales: “Los precios van a ser más caros, pero no para bajar el año que viene”. Vamos, como sucede con la cesta de la compra. “No puedo decir que sea el doble o el triple, un 20 o un 30% más…” Y eso que unos minutos antes había destacado la buena posición de Lenovo en cuanto al flujo de componentes debido tanto a la fabricación distribuida de la compañía como a la previsión para asegurar el abastecimiento.