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Prueba de los e-readers Libra 2 y Sage, de Kobo

Kobo Sage y Kobo Libra 2
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Kobo Sage y Kobo Libra 2 (Foto: JLT)

Kobo Sage y Libra 2, el salto hacia el audiolibro

Por Javier López Tazón
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javierlopezgmailcom/11/11/17

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Los dos últimos modelos de lector de libro electrónico de Kobo añaden la función de reproductor de audiolibros. Sage, además, permite anotaciones sobre el texto y los márgenes. Los dos son buenas opciones como e-readers.

Kindle se ha ido convirtiendo en sinónimo de lector de libro electrónico. Esto no quiere decir que haya desaparecido el resto de la competencia. Además del omnipresente Kindle, podemos encontrar lectores de libros digitales independientes, como los de SPC o Woxter; equipos de grandes librerías, como el Tagus, de La Casa del Libro, y otros modelos digamos mixtos. Es el caso de los Kobo.

Así como Kindle es una herramienta propia de Amazon para su estrategia de vender libros electrónicos, Rakuten emplea su gama Kindle, pero en alianza con otros participantes del mercado. En nuestro caso, Kobo es el lector de libros digitales "oficial" de la FNAC. Aunque, vaya por delante que esto no quiere decir que hace falta un Kindle para leer los títulos digitales que compremos en Amazon o un Kobo para los que adquirimos en la FNAC o, directamente, en Rakuten.

Los lectores que me sigan se habrán dado cuenta de que soy proclive a los "por ciertos". Pues aquí va uno. Es probable que muchos desconozcan qué es o cuál es la dimensión de Rakuten. Y es que, a pesar de que no sea el líder en nuestro mercado, es "el" gigante del comercio electrónico en Japón. Si bien no puede competir ni por asomo con Amazon en el catálogo de productos físicos que vende -aquí Rakuten funcionaría más como un agregador de tiendas online-, sí es un aspirante interesante en cuanto a contenido cultural: libros y audiolibros y audiovisual, a la vez que mantiene un sistema de comunicación y mensajería -Viber.

"La nueva generación de lectores de libro digital también deberían ser reproductores de libro digital"

Llevo siguiendo los lectores de Kobo desde hace unos cuantos años, al menos desde 2015. En este tiempo, la tinta electrónica ha ido mejorando, a la vez que la mayoría de los modelos ofrecen pantallas iluminadas para poder leer en ambientes oscuros, pero sin perder su ventaja frente a móviles y tabletas: la tinta electrónica -en el caso de estos dos modelos, Sage y Libra 2, E Ink Carta 1200- tiene el mismo efecto sobre la vista que la tinta sobre papel, no produce fatiga añadida ya que las pantallas no están retroiluminadas y, por lo tanto no envían luz hacia los ojos.

A falta de que las pantallas de tinta electrónica representen también color -para los títulos literarios no es necesaria, pero para ciertos ensayos podría ser incluso necesaria-, a los libros les ha llegado otra competencia: los audiolibros. Así que la nueva generación de lectores de libro digital también deberían ser reproductores de libro digital. Y ahí tenemos a estos Libra 2 y Sage Buetooth y con memoria ampliada.

Prueba del Kobo Elipsa

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Preparados para los audiolibros

Lo de la memoria es importante, porque así como un libro como "Los vencejos", de Fernando Aramburu, puede pesar 3,1 megas; el audiolibro "Las correcciones", de Jonathan Franzen, pesa casi dos gigas. Generalmente, la diferencia no es tanta, pero sí puede multiplicar fácilmente por 100 la necesidad de almacenamiento. Ambos modelos cuentan con 32 gigas de almacenamiento para poder alojar no sólo libros digitales, sino audiolibros.

Y es que, como compartió Fabián Gumucio, director de Kobo para el sur de Europa, el audiolibro está experimentando crecimientos espectaculares: puede ser de un 120% en 2020 sobre 2019 y otro 70% en 2021, a pesar de que todavía la facturación proceda mayoritariamente del libro digital escrito (más del 90% en 2020).

2022, que ya está asomándose a la vuelta de la esquina, promete seguir trayendo cambios en este sector. Gumucio calificó como asignatura pendiente para este próximo año los audiolibros leídos por actores conocidos, una práctica que ya está disponible en otras plataformas como Audible.

Con bluetooth y sin minijack

Los dos modelos, el Libra 2, con su pantalla de siete pulgadas, y el Sage, con ocho, están preparados para la nueva ola de audiolibros. Ambos cuentan con un Bluetooth estable que les permite conectarse a cascos o a un altavoz externo, aunque no tienen un puerto minijack para enganchar unos cascos con cable.

De primeras, los dos modelos comparten tecnología. Lo único que los diferencia es el tamaño y la resolución de la pantalla -la del Sage es algo mayor para lograr la misma densidad de 300 puntos por pulgada: 1.449 x 1.920 píxeles frente a 1.264 x 1.680-. Ambos están preparados para resistir inmersiones, mucho más que salpicaduras (IPX8), tienen "semanas de duración de la batería" (hablaremos más sobre ello), cuentan con el sistema de ajuste de brillo y calidez del color de la luz de la pantalla para ajustarla automáticamente a la iluminación ambiental (ComfortLight PRO) y son compatibles con 15 formatos de archivos de texto, desde los comunes ePUB, Txt o PDF a los CBZ o CBR, aunque sólo admiten audiolibros en formato Kobo.

Anotaciones, subrayados y más

La gran diferencia entre ambos, por cierto, la lectura y el agarre de ambos modelos son muy cómodos, incluso con los 240 gramos del Sage (el Libra 2 no pesa mucho menos: 215 gramos), es que en el hermano mayor se puede escribir sobre la pantalla y el texto mediante un puntero.

Si en un lector de libro digital avanzado se pueden marcar las páginas que interesan, subrayar textos y crear notas mediante un teclado virtual, en el caso del Sage se va un paso más allá: a los resaltes, los marcadores y las notas se añaden las anotaciones. Ya lo hacía el Elipsa del año pasado, pero se ha mejorado algo.

Es interesante la forma en la que muestra este índice de anotaciones las que se realizan cuando se escribe con el puntero sobre la pantalla: hace una captura del texto

Todas estas interacciones quedan registradas en el apartado Anotaciones. Ahí se pueden consultar. Es interesante la forma en la que muestra este índice de anotaciones las que se realizan cuando se escribe con el puntero sobre la pantalla: hace una captura del texto.

Ya que permite escribir, también se pueden escribir libretas. No sé muy bien por qué, pero han habilitado dos libretas diferentes: una básica y otra avanzada. En esta última se puede convertir el texto escrito a mano en texto tipográfico y, además, permite insertar dibujos, ecuaciones matemáticas...

La escritura parece algo más suave que en el caso del Elipsa, pero sigue sin poderse comparar con la de un tablet o un móvil; en estos casos es mucho más fluida.

Ojo, porque si lo que nos interesa del Sage no es sólo que tiene un tamaño mayor de pantalla, sino la opción de realizar anotaciones en los márgenes o sobre el texto, el puntero -compatible sólo con el Elipsa y el Sage- se vende aparte: 39,99 euros.

Funda-batería PowerCover y SleepCover

Una opción a priori interesante es la funda-batería PowerCover. Es una funda fina y ligera que añade una batería extra al SAGE a la vez que lo protege y cuenta con una ranura para alojar el puntero, aunque este no tiene batería recargable (funciona con una pila). Tanto esta PowerCover (79,99 euros) como la SleepCover (39,99 para el Libra 2) funcionan con un sistema magnético que sirve para poner en reposo y activar el lector.

Sin embargo, mientras la SleepCover ha mantenido un orificio en la parte trasera para poder apagar del todo el dispositivo, la PowerCover oculta el botón de apagado. No supondría mayor problema, pero el primer día no desconectó el SAGE y, cuando volví a retomarlo, al cabo de 24 horas, no había batería... De hecho, la función de la funda-batería es ir cargando permanentemente el SAGE y en un día de uso normal (como una hora de lectura, pero con muchas activaciones para comprobarlo, crear una libreta de prueba, comprobar las anotaciones... todo ello con el WiFi conectado) puede pasar del 100% a estar por debajo del 20%.

Conclusión

La función añadida de reproducción de audiolibro por Bluetooth les añade un valor adicional que necesitaban

Como lectores de libro digital, ambas opciones (289,99 euros el SAGE y 189,99 el Libra 2) son muy buenas, con una calidad de pantalla y tinta electrónica muy buenas y con numerosas opciones de personalización de la lectura, desde la definición de los márgenes hasta la tipografía y el cuerpo elegido.

Además, la función añadida de reproducción de audiolibro (no tiene altavoz ni conexión miniJack) por Bluetooth les añade un valor adicional que necesitaban, pero el Sage todavía tiene un buen margen de mejora para su sistema de anotaciones sobre texto y márgenes.

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