Uber incluye a la capital española en su plan global de despliegue de vehículos autónomos y sitúa a Madrid en la nueva fase de la movilidad conectada, aunque no haya una legalidad vigente.
Uber ha confirmado que la capital española figura entre las próximas ciudades donde prevé desplegar servicios de robotaxi, un movimiento que la sitúa junto a grandes polos urbanos como Londres, Hong Kong, Zúrich o Houston. El anuncio, realizado en el marco de la presentación de resultados financieros de la compañía, refuerza la estrategia de Uber de convertir los vehículos autónomos en uno de los pilares de su crecimiento internacional.
Uber busca operar servicios de conducción autónoma en más de diez mercados antes de que finalice 2026, con la ambición de alcanzar hasta 15 ciudades a escala global. En este contexto, la capital española se consolida como un enclave estratégico por su densidad urbana, su volumen de desplazamientos diarios y su papel como nodo turístico y económico del sur de Europa.
Aunque Uber no ha detallado el calendario exacto de lanzamiento ni los socios tecnológicos concretos para Madrid, la compañía ha confirmado que trabajará con proveedores previamente anunciados. Este enfoque apunta a un despliegue progresivo, condicionado por la madurez tecnológica y por los requisitos regulatorios, especialmente relevantes en el entorno europeo.
El movimiento sitúa a Madrid en una fase temprana de adopción de servicios autónomos, en un momento en el que la movilidad urbana afronta una transformación estructural. La llegada de robotaxis afectará al transporte bajo demanda, así como a la planificación urbana, las infraestructuras digitales y la gestión del tráfico en tiempo real.
Una carrera global por dominar el mercado de robotaxis
La apuesta de Uber se produce en plena carrera competitiva por el liderazgo en el mercado emergente de los robotaxis. La compañía mantiene una rivalidad directa con Waymo, filial de Alphabet, que ya opera servicios de transporte autónomo sin conductor en ciudades como San Francisco, Los Ángeles y Miami a través de su propia aplicación. En determinados mercados, Waymo también ofrece trayectos mediante la app de Uber, lo que refleja un ecosistema híbrido de competencia y colaboración.
Uber, por su parte, ha desplegado servicios autónomos en ciudades estadounidenses como Austin y Atlanta, y opera robotaxis en Dubái, Abu Dabi y Riad mediante alianzas con WeRide. Además, la compañía ha anunciado futuros lanzamientos en áreas como la bahía de San Francisco, Múnich o Londres, con distintos socios tecnológicos según el mercado.
La autonomía “desbloqueará una oportunidad de varios billones de dólares” y “amplifica de forma fundamental las fortalezas de nuestra plataforma”, apunta Dara Khosrowshahi, consejero delegado de Uber. No obstante, el directivo también ha reconocido que los vehículos autónomos representarán una parte limitada del total de trayectos durante los próximos años, debido a barreras tecnológicas, regulatorias y operativas.
¿Es legal operar robotaxis en Madrid? El marco regulatorio actual
En la actualidad, no está permitido en España el uso comercial de vehículos totalmente autónomos sin conductor humano a bordo. La normativa de tráfico vigente exige que exista un responsable de la conducción en todo momento, lo que limita la circulación legal a vehículos con sistemas de asistencia avanzada, equivalentes a niveles 1 y 2 de automatización según la clasificación SAE. Los sistemas de conducción autónoma de nivel 4, que usan por los robotaxis, no cuentan aún con autorización para operar como servicio de transporte en vías públicas españolas.
España sí permite pruebas y proyectos piloto de vehículos automatizados bajo un marco regulado. La Dirección General de Tráfico gestiona el Programa Marco para Pruebas de Vehículos Automatizados, que autoriza ensayos en carretera abierta con condiciones técnicas estrictas, planes de seguridad y responsabilidad claramente definidos. Estos ensayos tienen carácter experimental y no habilitan la prestación de servicios comerciales, ni el transporte de pasajeros de forma abierta al público.
Para que los robotaxis puedan operar en ciudades como Madrid será necesario un cambio normativo específico, previsiblemente mediante un real decreto que adapte la legislación nacional a los reglamentos europeos sobre conducción automatizada.
El Gobierno trabaja en este marco desde 2024, con el objetivo de permitir la circulación de vehículos autónomos avanzados bajo condiciones controladas. Hasta que esa normativa entre en vigor y se concreten las autorizaciones municipales, Madrid solo puede acoger pruebas, no servicios comerciales de robotaxis, por lo que la llegada de Uber con un servicio real de robotaxis estará en el aire hasta entonces.