El anuncio marca un paso relevante en la estrategia de Amazon por llevar Alexa fuera de su propio ecosistema de dispositivos. A lo largo de 2026, el asistente se integrará de forma nativa en televisores de Samsung, vehículos de BMW, electrodomésticos de Bosch y dispositivos de salud como los anillos de Oura, ampliando así su alcance a miles de productos conectados.
Alexa+ llega por primera vez a televisores de terceros
Uno de los movimientos más significativos es la integración de Alexa+ en los smart TVs de Samsung, que se convierte en el primer fabricante externo en incorporar el asistente de forma directa en sus dispositivos. A partir de este mes, determinados modelos comercializados entre 2021 y 2025 permitirán interactuar con Alexa desde el propio televisor mediante lenguaje natural.
De este modo, los usuarios podrán buscar contenidos, gestionar dispositivos del hogar conectado, reproducir música o ajustar parámetros como la temperatura sin necesidad de cambiar de dispositivo. La experiencia se apoya en conversaciones naturales, eliminando comandos rígidos y acercando el control del entretenimiento y del hogar a un uso más intuitivo.
El hogar conectado se extiende a la cocina
La expansión de Alexa+ también alcanza a los electrodomésticos. Bosch incorporará nuevas funciones en 2026 que permitirán controlar cafeteras automáticas mediante voz. El primer dispositivo compatible será la Bosch 800 Series, una máquina de espresso totalmente automática que podrá configurarse conversando con Alexa, desde la intensidad del café hasta la preparación de bebidas específicas.
La propuesta apunta a una interacción más natural con los electrodomésticos, en la que el asistente actúa como intermediario entre el usuario y la tecnología, reduciendo fricciones en tareas cotidianas.
Alexa+ se sube al coche con BMW
En el ámbito de la movilidad, BMW ha mostrado en CES su nuevo BMW iX3, un SUV eléctrico que incorpora la próxima generación de su asistente inteligente, ahora impulsado por Alexa+. En este caso, la integración se apoya en Alexa Custom Assistant, una plataforma que permite a los fabricantes crear asistentes personalizados basados en las capacidades de Alexa.
El resultado es una experiencia de conducción más conversacional. Los ocupantes pueden hablar con el vehículo en lenguaje natural, ajustar funciones como la climatización o acceder a servicios de navegación, música e información sin memorizar comandos específicos. Además, la integración con proveedores de mapas como HERE Technologies y TomTom permite planificar rutas, añadir paradas o localizar puntos de carga para vehículos eléctricos de forma dinámica.
Salud y bienestar, el siguiente territorio
La expansión de Alexa+ no se limita al hogar y al coche. Amazon ha adelantado nuevas integraciones orientadas a la salud y el bienestar, comenzando con Oura. A través de esta colaboración, Alexa podrá ofrecer resúmenes diarios sobre el descanso, la recuperación física o los hábitos de sueño, además de sugerir rutinas para mejorar el bienestar.
El asistente también podrá anticiparse a los horarios óptimos de descanso, ajustando iluminación, temperatura o música para facilitar una mejor desconexión al final del día. Amazon ha confirmado que más integraciones con otros fabricantes de dispositivos de salud llegarán a lo largo de 2026.
Un asistente cada vez más presente
Con estas nuevas alianzas, Alexa+ refuerza su papel como asistente omnipresente, capaz de adaptarse a distintos contextos sin depender de un único dispositivo. La estrategia de Amazon pasa por convertir la interacción por voz en una capa común que conecte entretenimiento, movilidad, hogar y bienestar, acercando la tecnología a un uso más continuo y menos fragmentado.
Más allá del anuncio puntual en CES, la expansión de Alexa+ refleja una tendencia clara: los asistentes digitales ya no se conciben como productos aislados, sino como servicios que acompañan al usuario a lo largo de todo el día, allí donde la tecnología se cruza con la vida cotidiana.