La proliferación de drones comerciales y modificados ha abierto un nuevo frente en la gestión de la seguridad de infraestructuras críticas y eventos multitudinarios. Centrales energéticas, centros de datos, aeropuertos o grandes festivales comparten hoy una vulnerabilidad común: el espacio aéreo de baja cota.
En respuesta a este escenario, Prosegur ha puesto en marcha un sistema antidrones orientado a proteger perímetros sensibles frente a aeronaves no tripuladas que operen sin autorización, reforzando así su oferta tecnológica en un contexto de creciente presión regulatoria y operativa.
El uso indebido de drones ha dejado de ser un fenómeno marginal. Además de su potencial para interferir en operaciones críticas, estos dispositivos representan un riesgo directo para la seguridad de las personas y un vector de amenaza híbrida, con implicaciones físicas y cibernéticas. En este sentido, la propuesta de Prosegur se enmarca en una estrategia orientada a anticipar riesgos emergentes y a ofrecer soluciones alineadas con las exigencias de sectores estratégicos.
La compañía señala que el incremento de incidentes con drones ha obligado a replantear los modelos tradicionales de vigilancia perimetral, insuficientes ante amenazas aéreas dinámicas y de difícil detección.
Detección, identificación e intervención controlada
El sistema antidrones desarrollado por Prosegur permite detectar aeronaves no tripuladas, identificar su tipología, su número de serie y la ubicación del punto de control desde el que se operan. A partir de esta información, la plataforma evalúa el nivel de riesgo en función de parámetros como la distancia, la velocidad o el comportamiento del dron.
Una vez confirmado el carácter no autorizado del dispositivo, el sistema ofrece distintas opciones de intervención técnica, entre ellas el retorno al punto de origen, el aterrizaje controlado en una zona segura, la captura física, el derribo o la anulación de la señal del piloto. Todas las actuaciones se ajustan a la normativa vigente y a los protocolos definidos por las autoridades competentes. Aunque en países como España y Brasil, la neutralización de drones corresponde exclusivamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, por lo que en estos casos, Prosegur actúa como socio tecnológico y operativo, facilitando información en tiempo real y capacidades de análisis que apoyan la toma de decisiones.
Integración en la Seguridad Híbrida y control desde los iSOC
La solución antidrones no opera de forma aislada. Se integra plenamente en el modelo de Seguridad Híbrida de Prosegur, que combina vigilancia presencial con tecnologías avanzadas, como drones, robots, analítica de vídeo e inteligencia artificial. La coordinación se realiza desde los iSOC, los Centros de Operaciones de Seguridad Inteligente de la compañía, que centralizan la gestión de incidentes y la respuesta operativa.
Este enfoque permite transformar grandes volúmenes de datos en inteligencia accionable, reducir los tiempos de reacción y mantener una visión unificada de la seguridad del entorno protegido.