La Unión Europea ha adjudicado una inversión de 129 millones de euros para reforzar el superordenador del BSC con nuevas capacidades de entrenamiento e inferencia en inteligencia artificial.
La infraestructura europea de supercomputación da un paso decisivo en el ámbito de la inteligencia artificial con la ampliación del superordenador MareNostrum 5, ubicado en el Barcelona Supercomputing Center–Centro Nacional de Supercomputación.
La European High Performance Computing Joint Undertaking ha adjudicado el proyecto MareNostrum 5 AI Upgrade a un consorcio liderado por Fujitsu, a través de su filial especializada en computación de alto rendimiento Fsas Technologies, y por Telefónica, con el objetivo de reforzar las capacidades europeas de cálculo en IA y consolidar a Barcelona como uno de los principales polos tecnológicos del continente.
La operación cuenta con un presupuesto aproximado de 129 millones de euros y se enmarca en la estrategia comunitaria para desplegar una red de Fábricas de Inteligencia Artificial en Europa. La financiación se reparte al 50% entre EuroHPC y los Estados participantes, con una aportación especialmente relevante por parte de España, que contribuye con 60 millones de euros a través del Gobierno central y de la Generalitat de Cataluña. Portugal y Turquía completan la cofinanciación del proyecto.
Un salto técnico orientado a la inteligencia artificial
La ampliación del superordenador MareNostrum 5 está diseñada específicamente para responder a las necesidades crecientes de la inteligencia artificial avanzada. El proyecto contempla la incorporación de dos nuevas particiones de cómputo diferenciadas: una orientada al entrenamiento de grandes modelos de lenguaje y otra dedicada a tareas de inferencia, es decir, a la aplicación práctica de esos modelos una vez entrenados.
La ampliación incluye un refuerzo significativo de las capacidades de almacenamiento
Este enfoque permite optimizar el uso de recursos y adaptar la infraestructura a los distintos ciclos de vida de los sistemas de IA, desde el desarrollo inicial hasta su explotación operativa. Asimismo, la ampliación incluye un refuerzo significativo de las capacidades de almacenamiento mediante la implantación de un nuevo sistema de ficheros de alto rendimiento, diseñado específicamente para cargas de trabajo intensivas en datos y algoritmos de aprendizaje automático.
La arquitectura tecnológica se completa con un conjunto de software especializado para entornos de inteligencia artificial y supercomputación, con el objetivo de facilitar el desarrollo, entrenamiento y despliegue de modelos avanzados por parte de usuarios industriales, institucionales y científicos.
Un ecosistema tecnológico de primer nivel
La nueva infraestructura se instalará durante el primer semestre de 2026 y se desplegará de forma distribuida en dos espacios interconectados del Barcelona Supercomputing Center: el centro de datos principal del BSC, donde ya opera MareNostrum 5, y la histórica capilla de Torre Girona, uno de los símbolos de la supercomputación europea.
El proyecto integra soluciones de Supermicro, IBM, VAST y NVIDA, entre otros
Desde el punto de vista tecnológico, el proyecto integra soluciones de distintos proveedores de referencia. El hardware de cómputo se apoya en tecnologías de Supermicro, mientras que IBM aporta sistemas de almacenamiento y software. A ello se suman soluciones de almacenamiento de alto rendimiento de VAST y componentes de hardware y software de NVIDIA, especialmente orientados a cargas de trabajo de inteligencia artificial.
Esta combinación tecnológica busca maximizar el rendimiento, la eficiencia energética y la escalabilidad del sistema, en línea con los objetivos estratégicos de EuroHPC para dotar a Europa de infraestructuras competitivas frente a otros grandes bloques tecnológicos.
Democratizar el acceso a la supercomputación
Uno de los ejes centrales del proyecto es la democratización del acceso a capacidades avanzadas de supercomputación en inteligencia artificial. La ampliación de MareNostrum 5 permitirá que pymes, startups, administraciones públicas y la comunidad científica accedan a recursos de cómputo y almacenamiento que hasta ahora solo estaban al alcance de grandes corporaciones o centros de investigación muy especializados.
Este planteamiento pretende acelerar la adopción de la IA en sectores estratégicos, facilitar el desarrollo de aplicaciones innovadoras y reforzar la autonomía tecnológica europea en un contexto global marcado por la competencia en este ámbito.
Con esta adjudicación, España refuerza su papel dentro de la estrategia europea de supercomputación e inteligencia artificial. El país se sitúa, junto a Alemania y Polonia, entre los únicos Estados miembros que albergan dos Fábricas de IA reconocidas por la Comisión Europea, tras la reciente aprobación de una segunda infraestructura en el Centro de Supercomputación de Galicia.