Casi tres meses después de que la insolvencia de StreamView sembrara dudas sobre el futuro de la marca Thomson en Europa, la compañía ya tiene sustituto.
El socio responsable de la distribución de televisores Thomson se ha declarado insolvente con una deuda que asciende a los 36,6 millones de euros, obligando a buscar un nuevo partner en pleno crecimiento de la marca.