Contratar una tarifa de fibra y móvil en España puede costar desde 22,90 hasta 53 euros al mes. La diferencia alcanza los 349,20 euros al año entre la oferta más económica y la más cara, una brecha que responde, sobre todo, a la incorporación de servicios adicionales como televisión, contenidos exclusivos o líneas móviles extra.
Así lo refleja un análisis elaborado por Roams, que concluye que revisar la tarifa contratada puede traducirse en un ahorro significativo sin renunciar a una buena conexión. En términos anuales, la tarifa más económica supone un desembolso de 286,80 euros, mientras que la más cara asciende a 636 euros. Es decir, una diferencia de 29,10 euros al mes entre paquetes que, en muchos casos, cubren las necesidades habituales de conectividad de un hogar.
El informe destaca que la tradicional diferencia entre operadores premium y low cost ha perdido peso. Ahora, la distancia entre tarifas depende principalmente de los servicios incluidos en cada paquete. Las ofertas más económicas corresponden a Visalia (22,90 euros al mes), Finetwork (23,99 euros) y Lowi (25 euros). Además, Vodafone se sitúa entre ellas con una tarifa de 600 Mbps y datos móviles ilimitados por 27 euros mensuales. Por el contrario, Orange (50 euros) y Movistar (53 euros) mantienen las propuestas más caras, que incorporan televisión, canales exclusivos como Vamos, Originales de Movistar o LaLiga Hypermotion, además de una segunda línea móvil.
"Muchos consumidores siguen pagando por paquetes que incluyen servicios que nunca utilizan, cuando existen alternativas mucho más ajustadas a sus necesidades"
"La factura de las telecomunicaciones cada vez depende menos de la conexión y más de todo lo que la rodea", explica Ana de la Torre, experta en telefonía de Roams. "Muchos consumidores siguen pagando por paquetes que incluyen servicios que nunca utilizan, cuando existen alternativas mucho más ajustadas a sus necesidades", asegura.
Las subidas de precio amplían la diferencia
El estudio recuerda que Movistar, Orange y Vodafone comenzaron 2026 aplicando incrementos de entre dos y cinco euros mensuales en sus tarifas de fibra y móvil, equivalentes a una subida media cercana al 10%. Las operadoras justificaron estos aumentos por el incremento de los costes de red, tecnología y contenidos. Mientras tanto, compañías como Digi optaron por mantener congelados sus precios para reforzar su crecimiento en el segmento de bajo coste.
Esta estrategia ha intensificado la competencia y ha ampliado la distancia entre los paquetes básicos y las ofertas con mayor número de servicios asociados.
En este sentido, desde Roams también identifican un cambio en la política comercial de los operadores. Pepephone, Visalia y Movistar permiten contratar sus principales tarifas sin permanencia, mientras que Orange, Vodafone y Finetwork mantienen compromisos de doce meses y Digi exige tres meses. "La portabilidad hoy es rápida y gratuita. El mayor coste ya no es cambiar de operador, sino permanecer durante años en una tarifa que ha dejado de ser competitiva", afirma de la Torre.
"Dedicar unos minutos a revisar la tarifa puede suponer un ahorro cercano a 300 euros al año sin renunciar a una buena conexión"
En este contexto, el estudio concluye que el mercado español continúa siendo uno de los más competitivos de Europa. Mientras los grandes operadores siguen apostando por paquetes con televisión y servicios adicionales, las marcas de bajo coste centran su estrategia en mantener tarifas sencillas y precios estables. "La subida de enero no debería asumirse como algo inevitable. Dedicar unos minutos a revisar la tarifa puede suponer un ahorro cercano a 300 euros al año sin renunciar a una buena conexión", concluye De la Torre.