El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha aprovechado su intervención en el 40 Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones que organiza cada año Ametic en Santander para poner en valor el trabajo del Gobierno en materia de digitalización e inteligencia artificial.
En este sentido, el ministro ha defendido una IA humanista con valores que sirva para modernizar los servicios públicos. “Hoy nadie monta una empresa sin WiFi y mañana nadie lo hará sin ser competente en IA”, ha señalado durante su intervención. Para este impulso es necesario contar con la infraestructura correspondiente para poder impulsar esta tecnología a través de centros de datos y gigafactorías de IA, una de las cuales López confía en que llegará a España como parte de la iniciativa de la Comisión Europea a través de un proyecto que movilizará 4.000 millones de euros con Telefónica, ACS y Banco Santander como grandes socios.
“Los datos son el petróleo del siglo XXI y para ello el desarrollo ordenado debe ser un seño de distinción. España atrae ya miles de millones y hoy queremos dar un gira a mejores centros, escuchando al sector y de la mano de la industria porque queremos que la capacidad de cómputo española sea líder”, defiende el ministro.
Con todo ello, se abre el periodo para que el Ejecutivo y sus socios presenten el plan de Gigafactoría español para lo cual mantienen encuentros recurrentes con la Comisión Europea de cara a acercar posiciones y adecuar la propuesta a lo más apropiado para que España consiga ganar el proyecto.
Un Real Decreto que enfrenta a la industria
Para hacer frente a esta situación, el Consejo de Ministros ha autorizado la tramitación urgente de un real decreto que está ahora en discusión con el sector, que regula los requisitos de sostenibilidad energética, medioambiental, resiliencia y soberanía.
En concreto, el plan del Gobierno pasa porque la futura regulación incluya, entre otras medidas, una etiqueta de eficiencia energética o hídrica para estas instalaciones, similar a la que existe en la electrónica de consumo, así como una declaración responsable sobre el cumplimiento de los requisitos de soberanía digital.
"Aquí no se va a aprobar una moratoria. Aquí se va a apostar por los centros de datos y por seguir implementando los centros de datos"
Por otro lado, el ministro ha asegurado que no prevé aprobar una moratoria a estas infraestructuras, sino impulsar una regulación que permita anticiparse a los posibles problemas asociados a su desarrollo. "Aquí no se va a aprobar una moratoria. Aquí se va a apostar por los centros de datos y por seguir implementando los centros de datos", ha defendido López durante su intervención en el congreso de Ametic.
A pesar de las buenas expectativas del Ejecutivo sobre su relación con la industria para esta norma, desde la patronal de los centros de datos, SpainDC, alertan de la posible pérdida de inversiones si finalmente se aprueba tal y como está. En este sentido, comparten los objetivos de sostenibilidad, eficiencia, soberanía digital y crecimiento ordenado que persigue el Gobierno. Sin embargo, considera que el diseño, la intensidad, acumulación y calendario de determinadas exigencias pueden “comprometer inversiones reales, dificultar la viabilidad de proyectos maduros y reducir significativamente la competitividad de España frente a otros mercados europeos”. Asimismo, SpainDC advierte que “de aprobarse el Real Decreto, España se situaría como el país con el marco regulatorio más restrictivo de la Unión Europea”.
En este sentido, fuentes del Ministerio defienden las conversaciones abiertas con el sector para ultimar los detalles y recuerdan la necesidad de contar con esta normativa para hacer frente a la capacidad que se espera que España tenga en 2030, que previsiblemente era de 2,5GW pero que, con los contratos ya preconcedidos, supera los 12, cuadruplicando así la inversión prevista.