La prueba conectó Nueva York y Londres a través de 6.900 kilómetros de infraestructura submarina y terrestre de Colt, utilizando la tecnología de cifrado WaveLogic 6 Extreme (WL6e) de Ciena. Durante el ensayo, ambas compañías consiguieron transmitir tráfico real a velocidades de 800 Gigabit Ethernet (800GbE) manteniendo la protección mediante algoritmos de criptografía poscuántica diseñados para resistir futuros ataques basados en ordenadores cuánticos.
Preparándose para la amenaza del “almacenar ahora, descifrar después”
Uno de los principales riesgos que preocupa actualmente a gobiernos y empresas es el conocido como "harvest now, decrypt later" o "almacenar ahora, descifrar después", un tipo de ataque que consiste en interceptar y almacenar información cifrada en la actualidad con la esperanza de poder descifrarla en el futuro cuando la computación cuántica alcance la capacidad suficiente para romper los métodos criptográficos actuales.
Aunque los expertos estiman que esta capacidad podría llegar durante la próxima década, muchas organizaciones ya están comenzando a adaptar sus infraestructuras. Según datos citados por las compañías, el 69% de las organizaciones considera que la computación cuántica representa una amenaza real para los sistemas de cifrado actuales, mientras que casi la mitad cree que una parte significativa de sus datos podría quedar expuesta en el futuro.
Más allá de la seguridad, la demostración también pone de manifiesto la evolución de las redes de alta capacidad, actualmente, gran parte de las conexiones de larga distancia operan sobre enlaces de 100 o 400 Gigabit Ethernet, mientras que los servicios de 800GbE todavía se encuentran en una fase inicial de despliegue. La prueba realizada por Colt y Ciena demuestra que es posible combinar estas velocidades de nueva generación con sistemas avanzados de protección cuántica sin comprometer el rendimiento. Según ambas compañías, esta capacidad será especialmente importante para responder al crecimiento del tráfico generado por aplicaciones de inteligencia artificial, grandes centros de datos y proveedores globales de servicios en la nube.
Seguridad cuántica para empresas, gobiernos y sectores críticos
La solución utilizada durante el ensayo integra algoritmos de criptografía poscuántica (PQC) dentro de la plataforma óptica de Ciena, permitiendo proteger comunicaciones de alta capacidad tanto en infraestructuras terrestres como submarinas. Las compañías consideran que este tipo de tecnologías resultarán especialmente relevantes para sectores como la banca, la sanidad, la defensa o las administraciones públicas, donde la protección de información sensible es crítica y los datos deben mantenerse seguros durante largos periodos de tiempo.
Además, Colt ha confirmado que ya puede ofrecer diferentes modalidades de protección cuántica a sus clientes, incluyendo criptografía poscuántica, distribución cuántica de claves (QKD), infraestructuras de claves simétricas y modelos híbridos adaptados a distintos escenarios de uso. El anuncio se suma a otros hitos recientes logrados por ambas compañías en el ámbito de las comunicaciones ópticas, entre ellos destaca la primera transmisión transatlántica de 1,2 terabits por segundo por longitud de onda realizada en 2024 y el despliegue posterior de nuevas infraestructuras orientadas a grandes proveedores de servicios cloud e inteligencia artificial.