EXA Infrastructure ha ampliado su red terrestre de larga distancia en España con una nueva ruta directa entre Barcelona y Bilbao, a través de Zaragoza, con el objetivo de reforzar la conectividad entre el Mediterráneo y los sistemas de cable submarino transatlánticos.
La compañía sitúa así a Barcelona como un punto de paso entre los tráficos procedentes de Oriente Medio, África y Asia y las conexiones que cruzan el Atlántico hacia Norteamérica. De este modo, la nueva infraestructura reduce un 52% la latencia entre ambos corredores y añade una alternativa a los itinerarios existentes a través de la península.
Además, permite diversificar rutas y disminuir la dependencia de determinados puntos de paso, un aspecto especialmente relevante para operadores de contenidos, plataformas de inteligencia artificial y grandes proveedores de servicios en la nube.
Barcelona gana una salida directa hacia el Atlántico
Hasta ahora, Barcelona funcionaba principalmente como nodo de agregación de los cables submarinos que llegan al Mediterráneo. EXA conecta actualmente ocho centros de datos en Cataluña y combina esa presencia con infraestructura propia de fibra, lo que convierte a la ciudad en uno de sus principales puntos de interconexión en el sur de Europa.
Con la nueva ruta terrestre hasta Bilbao, ese papel cambia. El tráfico que desembarca en Barcelona desde sistemas submarinos procedentes del Mediterráneo puede acceder de forma más directa al corredor atlántico y, desde allí, a las infraestructuras transoceánicas.
“Barcelona siempre ha sido un punto de encuentro natural entre Oriente y Occidente”
“Barcelona siempre ha sido un punto de encuentro natural entre Oriente y Occidente”, señala Steve Roberts, vicepresidente sénior de Inversiones Estratégicas y Gestión de Producto de EXA Infrastructure. “Al extender nuestra red terrestre de larga distancia directamente al corredor atlántico, ofrecemos a nuestros clientes y a los operadores submarinos que ya aterrizan allí una ruta realmente más corta y resiliente hacia los sistemas transatlánticos”, apunta Roberts.
Además de reducir distancias, la nueva infraestructura abre varias rutas físicamente diferenciadas para el tráfico que atraviesa España. De este modo, los operadores pueden reducir puntos únicos de fallo y mejorar la resiliencia general de sus redes, una cuestión cada vez más importante ante el crecimiento de la demanda de capacidad entre centros de datos y cables submarinos.
Zaragoza se incorpora al corredor de los grandes centros de datos
El trazado también pasa por Zaragoza, lo que añade una dimensión adicional al proyecto. Aragón se está consolidando como uno de los mercados europeos con mayor crecimiento en capacidad de centros de datos, con inversiones de compañías como AWS, Microsoft y QTS.
La región se espera que supere los 1,6 GW de capacidad instalada en 2030
Según las previsiones recogidas por EXA, la región se espera que supere los 1,6 GW de capacidad instalada en 2030 y la nueva ruta sitúa estos recursos en un punto intermedio entre los flujos procedentes de Lisboa y Madrid hacia el resto de Europa y, al mismo tiempo, los conecta con el corredor atlántico y con las rutas que parten del Mediterráneo.
Esta posición es especialmente relevante para los grandes proveedores de nube y las plataformas de IA, cuyas cargas de trabajo requieren cada vez mayores volúmenes de capacidad entre centros de datos y menores tiempos de respuesta. Asimismo, el crecimiento de estas infraestructuras aumenta la necesidad de rutas de fibra redundantes capaces de absorber incrementos rápidos del tráfico.