Finanzas participa en las decisiones sobre IA
El estudio se ha realizado entre 865 directores financieros de empresas de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania y Japón; cerca de tres cuartas partes considera que el alcance de sus responsabilidades ha aumentado durante el último año, con la gestión de la IA como principal factor de cambio, junto a la complejidad de los ingresos y la evolución del entorno empresarial.
La mitad de los responsables consultados ya desempeña un papel principal en la toma de decisiones sobre la estrategia de IA de su compañía, esta participación traslada al área financiera cuestiones que afectan tanto a la tecnología como al negocio, qué información pueden utilizar los sistemas, cómo se supervisan sus acciones y qué mecanismos permiten comprobar su aportación económica.
Sam Chung, Chief Customer Officer de Agentforce Revenue Management en Salesforce, considera que los directores financieros están asumiendo un papel más activo en la identificación de los usos de la IA que generan valor y en la definición de cómo medirlo, en ese contexto, la gobernanza también adquiere implicaciones financieras, de control y de auditoría.

Más modelos de ingresos y canales comerciales
La transformación se produce mientras las empresas deben gestionar estructuras comerciales más complejas; el 65% de las organizaciones del estudio trabaja con múltiples modelos de ingresos y el 71% opera a través de más canales que hace un año. Ambas circunstancias dificultan la obtención de una visión unificada del negocio y la elaboración de previsiones precisas.
La IA se incorpora a ese entorno como apoyo para automatizar tareas repetitivas, procesar información y reducir la carga de los procedimientos administrativos, entre los responsables que ya han introducido agentes de IA, más del 90% destaca mejoras en productividad, ahorro de tiempo, reducción de costes y precisión de las previsiones financieras, según los resultados difundidos por Salesforce.
Estas cifras reflejan la valoración de los encuestados sobre las herramientas que utilizan, no implican que cualquier despliegue de inteligencia artificial garantice el mismo rendimiento ni permiten equiparar automáticamente el ahorro de tiempo con un aumento de los ingresos.
El informe apunta a una evolución del papel del director financiero, además de evaluar cuánto cuesta incorporar IA, debe participar en la definición de sus controles y comprobar qué resultados produce, la medición del impacto adquiere así un peso creciente en las decisiones sobre qué proyectos ampliar y cómo integrarlos en la actividad de la organización.