Qualcomm prepara una nueva reducción de plantilla a escala mundial como parte de una revisión de su estructura organizativa y del rendimiento de sus empleados.
El fabricante estadounidense de semiconductores comenzará a comunicar los despidos en noviembre, aunque todavía no ha concretado cuántos trabajadores se verán afectados ni en qué países se producirán los recortes.
Pese a ello, Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, ya ha trasladado la decisión a los empleados en un comunicado interno que avanza la agencia Reuters en el que explica que el proceso se llevará a cabo tras las evaluaciones anuales de desempeño y tendrá en cuenta las prioridades del negocio, las necesidades de la organización y las competencias profesionales de cada trabajador.
El anuncio llega en un momento de transformación para Qualcomm, que busca reducir su dependencia del mercado de los smartphones y ampliar su presencia en otros segmentos de semiconductores, especialmente los centros de datos destinados a inteligencia artificial. Amon ha justificado la medida por la necesidad de construir “una cultura de rendimiento más sólida” y abordar situaciones en las que la compañía “ha estado sistemáticamente por debajo de las expectativas”.
En este sentido, los despidos estarán asociados a las evaluaciones individuales, aunque la empresa también tendrá en cuenta la evolución de sus necesidades organizativas y los perfiles profesionales que requiere su estrategia.
“A medida que hemos ampliado el negocio, también lo han hecho las competencias y habilidades que necesitamos”, ha explicado Amon en el memorando interno. Asimismo, ha defendido la importancia de contar con las personas adecuadas en los puestos correspondientes para garantizar el funcionamiento de la compañía.
Qualcomm contaba con aproximadamente 52.000 empleados en todo el mundo en septiembre de 2025, la mayoría con contratos a tiempo completo. Sin embargo, el fabricante todavía no ha comunicado el alcance de esta nueva reducción de plantilla y tampoco ha ofrecido declaraciones adicionales sobre el proceso.
La caída del mercado de smartphones presiona el negocio
La reestructuración coincide con un ejercicio complicado para el mercado de los dispositivos electrónicos de consumo, uno de los principales destinos de los procesadores de Qualcomm, golpeado especialmente por el encarecimiento de las memorias, que ha afectado a la demanda de productos electrónicos en mercados relevantes, con consecuencias para los fabricantes de chips especializados en dispositivos móviles.
Además, Qualcomm anticipó a finales de julio un beneficio trimestral inferior a las previsiones de los analistas y advirtió que los ingresos procedentes de los productos de Apple disminuirían a un ritmo superior al esperado.
Los centros de datos de IA, clave para su diversificación
Ante este escenario, Qualcomm ha situado la diversificación de su negocio entre sus principales prioridades estratégicas, con especial atención a los semiconductores para centros de datos de inteligencia artificial.
La compañía prevé que, durante su ejercicio fiscal de 2027, la mayor parte de sus ventas de chips proceda de actividades distintas a los smartphones, un cambio relevante respecto a su tradicional dependencia de los dispositivos móviles.
Asimismo, Qualcomm confía en que el crecimiento de los centros de datos y otras áreas ajenas a los teléfonos inteligentes compense con creces la reducción prevista de los ingresos vinculados a Apple, con quien acaba de renovar el acuerdo de patentes.