27/06/2026@13:00:00
La IA ha dejado de ser un proyecto de futuro para convertirse en una prioridad estratégica en los despachos de dirección. Cada vez más directivos consideran que el verdadero riesgo ya no es invertir demasiado en esta tecnología, sino quedarse atrás frente a la competencia. Sin embargo, el entusiasmo por la IA convive con una realidad menos visible: muchas empresas todavía no cuentan con la infraestructura ni la preparación necesarias para desplegarla con garantías.