14/06/2026@10:00:00
La inteligencia artificial ya no vive solo en una pestaña del navegador. En muchas empresas empieza a formar parte del trabajo diario: redacta documentos, ayuda a programar, resume archivos, analiza datos, responde a clientes y se conecta con herramientas internas. Por eso, cuando una plataforma como ChatGPT, Claude, Gemini o Copilot falla, el problema ya no es simplemente que un usuario no pueda hacer una consulta. Cada vez más, una caída puede bloquear tareas reales dentro de procesos de negocio que dependen de la IA para avanzar.