La propuesta parte de una idea sencilla: una banda de frecuencia cardíaca puede decir cuánto se está esforzando un deportista, pero no siempre explica cómo está respondiendo el cuerpo cuando llega la fatiga. Por eso, Amazfit añade ahora un segundo sensor colocado en la cintura, pensado para registrar movimiento, posición y estabilidad del tronco durante el entrenamiento.
El sistema combina dos sensores y un reloj compatible de la marca. El primero, Helio Core Motion HR, se coloca en la parte superior del brazo para medir la frecuencia cardíaca con menos interferencias que en la muñeca. Esto tiene sentido en entrenamientos de fuerza o ejercicios funcionales, donde el agarre, la flexión de la muñeca o el contacto con el material pueden alterar la lectura. El segundo, Helio Core Motion Waist, se fija a la cintura y analiza cómo se comporta la zona central del cuerpo durante la sesión.
Por su parte, Scott Shepley, director de marketing global de Amazfit, ha explicado que la frecuencia cardíaca muestra el nivel de esfuerzo, pero no cuenta por completo cómo cambia el movimiento cuando aumenta la fatiga. En este sentido, ha señalado que Helio Strap Pro combina datos del brazo, la cintura y el reloj para ofrecer una visión más completa del entrenamiento híbrido.
HYROX como punto de partida
Helio Strap Pro está pensado especialmente para los modos HYROX Race y HYROX Simulation, disponibles en los relojes Amazfit Balance 3 y Balance Ultra. De momento, es necesario utilizar uno de estos modelos para acceder a la experiencia completa, aunque Amazfit prevé ampliar la compatibilidad a otros relojes más adelante.

La primera versión del sistema se centra en los ocho ejercicios propios de una competición HYROX: skierg, empuje de trineo, tracción de trineo, salto en largo con burpee, remo, transporte de pesas, zancadas con saco de arena y lanzamientos contra la pared. Son movimientos donde la técnica puede cambiar mucho entre el inicio y el final de la prueba, justo cuando el cansancio empieza a condicionar la ejecución.
Después del entrenamiento, la aplicación Zepp reúne los datos de movimiento, carga muscular y esfuerzo cardiovascular. De esta forma, el deportista puede ver no solo cuánto ha trabajado, sino también cómo ha cambiado su cuerpo durante la sesión. Esa lectura puede ayudar a entender si la fatiga está afectando a la estabilidad, si determinados ejercicios cargan más unas zonas que otras o si hay patrones que conviene corregir.
Más allá de la sesión
Amazfit también quiere que Helio Strap Pro no se quede solo en el momento del entrenamiento. El dispositivo forma parte de un sistema más amplio dentro de Zepp, donde los datos de actividad se conectan con recuperación, sueño, hábitos diarios, nutrición y evolución del rendimiento.
En ese seguimiento entra HybridCharge, una lectura que combina BioCharge, Training Load y LifeLoad. Con ello, la marca busca mostrar cómo influyen en el estado físico no solo las sesiones deportivas, sino también factores como el estrés, los viajes o la fatiga acumulada.

El hecho de que la Helio Strap Pro no tenga pantalla también permite seguir registrando información cuando el deportista no lleva el reloj puesto. Además, puede usarse con relojes Amazfit compatibles o junto a un reloj tradicional, algo útil para quienes quieren mantener el seguimiento sin cambiar por completo su forma de entrenar.
Conectividad abierta
Otro punto relevante está en la conectividad. Los datos de frecuencia cardíaca en tiempo real se pueden compartir por Bluetooth con relojes Amazfit compatibles, relojes deportivos de otras marcas, ciclocomputadores, máquinas de gimnasio y aplicaciones de entrenamiento.
Además, los datos de salud y actividad, incluida la variabilidad de la frecuencia cardíaca, pueden sincronizarse con Apple Health a través de la aplicación Zepp. Con este enfoque, Amazfit intenta que el sistema no quede cerrado a un único ecosistema y pueda adaptarse a distintas rutinas deportivas.
Con Helio Strap Pro, Amazfit entra en una lectura más fina del rendimiento. Ya no se trata solo de saber si el corazón va alto o bajo, sino de entender qué ocurre con el cuerpo cuando el entrenamiento se vuelve exigente. En deportes como HYROX, donde la resistencia, la fuerza y la técnica se mezclan en la misma prueba, esa información puede marcar la diferencia entre acumular sesiones y entrenar con más sentido.