El acuerdo llega tras varios años de litigio en uno de los casos más relevantes para la industria de la inteligencia artificial, ya que aborda dos cuestiones fundamentales como son la legalidad del entrenamiento de modelos de IA con obras protegidas por derechos de autor y la forma en la que esas obras fueron obtenidas por la empresa.
Más de 500.000 obras recibirán compensaciones
La resolución contempla una indemnización de 3.000 dólares por cada obra, que se repartirá entre autores y editoriales titulares de los derechos correspondientes, en total, el acuerdo afecta a unas 500.000 obras, lo que convierte la compensación en una de las mayores alcanzadas hasta la fecha en un caso relacionado con derechos de autor en Estados Unidos. Aunque el acuerdo cierra definitivamente este litigio, parte de los autores considera que el resultado no supone una victoria completa para los creadores, ya que la cuestión jurídica principal terminó resolviéndose a favor de Anthropic.
El origen del caso se encuentra en la biblioteca utilizada por Anthropic para entrenar sus modelos de inteligencia artificial, durante el proceso judicial quedó acreditado que la empresa recurrió a dos fuentes distintas para recopilar millones de libros. Por un lado, adquirió ejemplares legalmente para digitalizarlos y utilizarlos en el entrenamiento; por otro, descargó obras protegidas desde plataformas de distribución ilegal como Library Genesis y Pirate Library Mirror.
El entonces juez del caso, William Alsup, determinó que el entrenamiento de un modelo de inteligencia artificial utilizando textos protegidos puede encajar dentro del principio de "fair use" o uso legítimo, una interpretación considerada clave para el desarrollo futuro de la IA generativa, sin embargo, también concluyó que la descarga y almacenamiento de libros procedentes de sitios pirata constituía una infracción independiente de los derechos de autor, independientemente del uso posterior que se hiciera de ese material. Antes de que esa cuestión llegara a juicio, Anthropic optó por cerrar el caso mediante un acuerdo económico.
Un precedente importante, pero no definitivo
La aprobación del acuerdo pone fin únicamente a este procedimiento concreto y no establece un precedente vinculante para el resto de la industri ya que al haberse resuelto mediante un acuerdo antes de llegar a una instancia superior, la interpretación realizada por el tribunal no obliga a otros jueces estadounidenses a adoptar el mismo criterio en futuros litigios.

Mientras tanto, continúan abiertos numerosos procedimientos similares contra otras compañías del sector de la inteligencia artificial con empresas como Google, Meta, OpenAI o Midjourney afrontan demandas relacionadas con el uso de obras protegidas para entrenar sus modelos. De hecho, la pasada semana un grupo de editoriales y autores, entre ellos Hachette, Cengage, Elsevier y el escritor Scott Turow, presentó una nueva demanda colectiva contra Google por el supuesto uso de obras con derechos de autor para entrenar su modelo Gemini.
El caso de Anthropic se convierte así en uno de los primeros grandes referentes judiciales sobre el entrenamiento de modelos de IA con contenido protegido, aunque el debate legal sobre los límites del uso legítimo y los derechos de autor sigue abierto y previsiblemente continuará marcando la evolución del sector durante los próximos años.