Así lo refleja el informe State of Industrial AI de Cisco, elaborado junto a Sapio Research, que analiza la adopción de esta tecnología en más de 1.000 organizaciones de 19 países. En este contexto, la IA está ganando peso en sectores como la fabricación, el transporte o las utilities, donde impulsa aplicaciones como la visión artificial, la robótica o la automatización de operaciones clave.
Sin embargo, este avance no está exento de desafíos. A medida que la IA se integra en entornos físicos y sistemas conectados, las exigencias tecnológicas aumentan. De hecho, el 56% de las empresas españolas prevé que la IA incrementará los requisitos de conectividad y fiabilidad de sus redes, mientras que el 97% da por hecho que impactará directamente en su infraestructura.
En este sentido, Vikas Butaney, vicepresidente senior y director general de Secure Routing e Industrial IoT en Cisco, ha señalado que “la IA industrial está pasando de la experimentación a la producción, donde los sistemas perciben, razonan y actúan en el mundo real”. Además, ha subrayado que “el éxito ya no depende solo de los modelos, sino de si las redes, la seguridad y los equipos están preparados para soportar la IA a escala”.
El crecimiento de la IA también se refleja en la inversión. El 76% de las organizaciones planea aumentar su gasto en esta tecnología, y casi nueve de cada diez espera obtener resultados relevantes en los próximos dos años. No obstante, la capacidad de escalar estos proyectos sigue dependiendo de factores estructurales como la red, la seguridad o la organización interna.
La ciberseguridad, en particular, se posiciona como un elemento clave en esta transición. El 96% de las empresas considera que es fundamental para una infraestructura preparada para la IA, aunque el 30% la identifica como el principal obstáculo para escalar los despliegues. Al mismo tiempo, la percepción está cambiando, ya que el 84% espera que la propia IA contribuya a reforzar sus estrategias de seguridad.
Por otro lado, la colaboración entre equipos de tecnología y operaciones se consolida como otro pilar esencial. Actualmente, el 78% de las organizaciones españolas mantiene algún nivel de integración IT/OT, una coordinación que resulta clave para llevar la IA a entornos productivos reales y garantizar su funcionamiento en condiciones exigentes.
En conjunto, el informe dibuja un escenario claro: la industria española avanza con decisión hacia la adopción de la inteligencia artificial, pero el verdadero reto ya no está en внедir la tecnología, sino en construir las bases que permitan escalarla de forma segura, eficiente y sostenible en el mundo real.