Samsung ha tomado una de las decisiones más simbólicas de su historia reciente en Asia al abandonar la venta de televisores y electrodomésticos en China después de más de tres décadas de presencia en uno de los mercados más estratégicos del mundo para la industria tecnológica.
La compañía, que mantendrá sus negocios vinculados a semiconductores, smartphones y dispositivos médicos, toma la decisión en un momento especialmente delicado para las multinacionales occidentales y coreanas en China, donde fabricantes nacionales como TCL, Hisense, Xiaomi o Haier han conseguido consolidar un dominio casi absoluto gracias a una combinación de precios agresivos, producción local y una creciente preferencia del consumidor chino por marcas domésticas.
Según ha confirmado Samsung a sus socios y distribuidores locales, la compañía dejará de comercializar televisores y electrodomésticos en el país como parte de una estrategia de “selección y concentración” centrada en áreas con mayor potencial de crecimiento y rentabilidad. El retroceso de Samsung en China representa además un giro histórico para una empresa que durante años lideró el segmento premium del mercado audiovisual y de electrodomésticos en el país.
Del liderazgo premium al repliegue estratégico
Samsung aterrizó en China tras el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Corea del Sur y el gigante asiático a comienzos de los años noventa. Poco después abrió su fábrica de televisores en Tianjin y consolidó posteriormente una importante infraestructura industrial en Suzhou.
Durante los años 2000, la marca consiguió posicionarse como referencia en el segmento premium gracias a productos como los televisores LCD Bordeaux o frigoríficos de alta gama como Zipel y Chef Collection, apoyados además por el auge internacional de la cultura coreana y figuras mediáticas como la actriz Jun Ji-hyun.
El conflicto diplomático derivado del despliegue del sistema antimisiles THAAD en Corea del Sur alimentó un fuerte movimiento de consumo patriótico dentro de China
La situación comenzó a cambiar de forma radical a partir de 2014 con la irrupción de Xiaomi en el mercado de televisores inteligentes y, posteriormente, con el crecimiento acelerado de TCL y Hisense. Además, el conflicto diplomático derivado del despliegue del sistema antimisiles THAAD en Corea del Sur alimentó un fuerte movimiento de consumo patriótico dentro de China que ha castigado especialmente a las marcas surcoreanas con un impacto progresivo pero constante sobre Samsung. En 2020 la compañía cerró su fábrica de televisores de Tianjin y ahora ha decidido abandonar directamente la comercialización local de televisores y electrodomésticos.
Las cifras muestran con claridad el cambio de escenario. Según la firma china RUNTO, las marcas nacionales controlaron el 94,1% del mercado chino de televisores durante el pasado año. Samsung, Sony, Philips y Sharp apenas representaron conjuntamente el 3% de las ventas, con alrededor de un millón de unidades distribuidas.
Galaxy AI y chips, las prioridades de Samsung en China
Pese al repliegue en electrónica de consumo, Samsung no abandonará completamente el mercado chino. La compañía mantendrá operativas sus plantas de semiconductores en Xi’an y Suzhou, además de continuar con la producción de electrodomésticos destinados a exportación desde la fábrica de Suzhou.
Samsung seguirá reforzando su estrategia móvil en China, aunque actualmente apenas cuenta con una cuota cercana al 1% en smartphones
Asimismo, Samsung seguirá reforzando su estrategia móvil en China, aunque actualmente apenas cuenta con una cuota cercana al 1% en smartphones. El fabricante considera que la nueva generación de dispositivos centrados en inteligencia artificial puede abrir una oportunidad competitiva distinta frente a los fabricantes chinos, tradicionalmente más fuertes en la gama media y de entrada.
En este contexto, Galaxy AI se convierte en uno de los principales argumentos de la compañía para diferenciar sus dispositivos premium. Samsung también ha confirmado que continuará desarrollando productos y servicios específicos para el mercado chino, como la serie Samsung W.