Realme ha confirmado sus planes para dejar de operar en el mercado chino como parte de una reorganización interna del grupo Oppo que busca concentrar recursos en aquellas regiones donde mantiene un mayor potencial de crecimiento, especialmente Europa e India.
El movimiento supone un cambio relevante dentro del ecosistema de marcas de BBK Electronics, donde también se encuentran Oppo, OnePlus y Vivo. La decisión persigue simplificar la estructura tecnológica del grupo, optimizar recursos y reforzar la presencia de cada marca en aquellos mercados donde dispone de una posición más competitiva.
En este nuevo escenario, Europa gana un papel estratégico para Realme, al considerar que el mercado europeo, y especialmente España, representa uno de sus principales motores de crecimiento para los próximos años.
La reorganización implica el cese de la actividad comercial de Realme en China, por ello el grupo redistribuirá el peso de sus marcas y concentrará el protagonismo en OnePlus dentro del mercado chino, mientras que Realme enfocará su crecimiento internacional en regiones donde mantiene una mayor proyección comercial.
Esta decisión responde a una estrategia de especialización por mercados por los que India y Europa pasarán a convertirse en los principales focos de expansión de Realme, donde la compañía pretende reforzar tanto su catálogo como su presencia comercial. Entre ellos, según ha podido saber Zonamovilidad, España figura como uno de los mercados prioritarios dentro de esta nueva hoja de ruta gracias al posicionamiento alcanzado por la marca durante los últimos años en el segmento de smartphones de gama media y media-alta.
Aunque la compañía continuará operando con identidad propia, la reorganización afectará a determinados procesos internos del grupo para mejorar la eficiencia y aprovechar sinergias entre las distintas marcas.
ColorOS sustituirá progresivamente a Realme UI
La otra gran novedad afecta al software y es que Realme ha confirmado que todos los nuevos teléfonos que lance al mercado incorporarán ColorOS como sistema operativo, abandonando definitivamente Realme UI y dando peso al de Oppo.
Esta transición será progresiva y se desarrollará de forma escalonada con el objetivo temporal de que durante este mismo año todos sus dispositivos pasen a formar parte del ecosistema ColorOS, aunque todavía no existe un calendario público que detalle las fechas concretas para cada modelo.
Pese a ello, desde la compañía aseguran que los actuales propietarios de un smartphone Realme no estarán obligados a realizar el cambio por lo que los dispositivos podrán seguir funcionando con Realme UI y mantendrán el compromiso de actualizaciones anunciado por la marca. No obstante, aquellos usuarios que deseen migrar a ColorOS podrán hacerlo cuando la actualización esté disponible para su terminal. Lo que sí se ha confirmado es que los nuevos terminales que se lancen al mercado y se pongan al a venta pasarán a incorporar el sistema de Oppo, que ya asumió OnePlus hace unos años.
Con esta decisión, el grupo unifica el desarrollo de software entre varias de sus marcas, lo que permitirá compartir una misma base tecnológica, acelerar el despliegue de nuevas funciones y optimizar los recursos destinados al desarrollo del sistema operativo.
Posibles cambios en el portfolio del grupo
La reorganización también anticipa futuras modificaciones dentro del portfolio de marcas del grupo, aunque por el momento la compañía no ha concretado ni el alcance ni el calendario de esos cambios. Pese a la integración tecnológica, Realme mantendrá su identidad comercial, su estructura organizativa y sus equipos propios en los distintos mercados donde opera, incluido España.
Donde sí habrá una mayor integración será en determinados servicios comunes como la atención posventa y otros procesos de soporte que ya han comenzado a unificarse progresivamente para aprovechar las capacidades compartidas del grupo y ofrecer una gestión más eficiente.