Cellnex ha cerrado el primer semestre de 2026 con una mejora de sus principales indicadores operativos y un mensaje claro al mercado: la demanda de infraestructuras de telecomunicaciones continuará creciendo durante los próximos años impulsada por el despliegue de 5G, el aumento del tráfico de datos móviles y las futuras necesidades de computación asociadas a la inteligencia artificial.
Los resultados financieros de la compañía reportan unos ingresos de 1.994 millones de euros, un 2,7% más en términos reportados y un 5% en crecimiento orgánico, una vez descontados los cambios derivados de la venta del negocio en Irlanda, los centros de datos en Francia y la salida de la actividad de operación y mantenimiento en España. Asimismo, el EBITDA ajustado alcanzó los 1.687 millones de euros, mientras que el EBITDA después de arrendamientos (EBITDAaL) se situó en 1.231 millones.
Asimismo, el flujo de caja libre asciende a 301 millones de euros frente a los 19 millones registrados un año antes y la torrera ha logrado reducir sus pérdidas netas hasta los 97 millones de euros, un 15,6% menos que en el mismo periodo de 2025.
Más operadores por torre y crecimiento basado en las coubicaciones
Más allá de los resultados financieros, Cellnex destaca la evolución de su negocio principal: el aumento del número de equipos de operadores instalados en sus emplazamientos. Durante el semestre, los denominados puntos de presencia (PoPs) crecieron un 4,9% de forma orgánica.
La mayor parte de este incremento procede de las coubicaciones, es decir, la instalación de los equipos de varios operadores sobre una misma torre. Este modelo constituye uno de los principales motores de crecimiento del grupo, ya que permite optimizar el uso de las infraestructuras existentes y reducir costes para las compañías de telecomunicaciones. El resto del crecimiento, un 1,8%, corresponde a nuevos emplazamientos desarrollados bajo el modelo Build-to-Suit.
El ratio de ocupación alcanza ya los 1,63 operadores por torre
Como consecuencia de esta evolución, el ratio de ocupación alcanza ya los 1,63 operadores por torre, un indicador que refleja una mayor eficiencia en el aprovechamiento de la red de infraestructuras.
Cellnex aprovechó la presentación de resultados para insistir en que las tendencias estructurales del mercado continúan favoreciendo el negocio de las infraestructuras pasivas. La compañía señala que el tráfico de datos móviles en Europa aumentó un 22% entre el primer trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, una evolución que, a su juicio, demuestra que la demanda de conectividad mantiene un crecimiento sostenido.
En paralelo, el grupo recuerda que el crecimiento orgánico de sus puntos de presencia confirma que los operadores siguen ampliando capacidad mediante nuevas coubicaciones y despliegues específicos para responder al incremento del consumo de datos y mejorar la calidad de sus redes.
El satélite será un complemento, no un sustituto
Otro de los mensajes trasladados por la compañía se centra en el impacto de las futuras redes satelitales de conexión directa al dispositivo. Frente a las dudas sobre una posible competencia de constelaciones como Starlink, Cellnex considera que estas tecnologías desempeñarán un papel complementario, pero no sustituirán a las infraestructuras terrestres.
Según explica la empresa, las soluciones satelitales podrán ampliar la cobertura en áreas remotas, aunque no alcanzarán los niveles de velocidad, capacidad, cobertura en interiores o fiabilidad que ofrecen las redes móviles basadas en torres de telecomunicaciones. Por ello, sostiene que las infraestructuras terrestres seguirán siendo la principal plataforma para absorber el crecimiento futuro del tráfico.
Junto a estos resultados, el consejo de administración ha aprobado un nuevo programa de recompra de acciones por hasta 200 millones de euros, que se ejecutará entre agosto y diciembre de este año. Sumado al dividendo distribuido y a los programas anteriores de recompra, Cellnex prevé destinar un total de 1.000 millones de euros a la remuneración de sus accionistas durante 2026. Además, la compañía aprobó la amortización de las acciones adquiridas en el anterior programa de recompra por valor de 500 millones de euros, una operación que reducirá el capital social y aumentará el peso proporcional de las acciones restantes.