Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom han dado un paso más en su estrategia para competir en el mercado europeo de las comunicaciones móviles por satélite.
Los cuatro operadores han firmado una carta de intenciones para estudiar una oferta conjunta en la futura adjudicación de espectro para Servicios Móviles por Satélite (MSS), con el objetivo de impulsar la conectividad directa entre satélites y teléfonos móviles, conocida como Direct-to-Device (D2D).
El acuerdo confirma las conversaciones preliminares que Zonamovilidad.es adelantó el pasado mes de septiembre. Aunque todavía no supone la constitución definitiva de un consorcio ni garantiza su participación en la licitación, sí establece las bases de una iniciativa conjunta con la que las principales telecos europeas pretenden ganar protagonismo frente a proveedores satelitales como Starlink.
La propuesta contempla un modelo de acceso mayorista abierto a todos los operadores móviles, una infraestructura terrestre gestionada desde Europa y la colaboración con un socio satelital que todavía debe seleccionarse.
El espectro de 2 GHz, clave para la conectividad directa al móvil
La iniciativa se produce ante la futura reorganización de las frecuencias destinadas a servicios móviles por satélite en la Unión Europea. Como avanzamos en septiembre, el proceso afecta a una franja de 30 MHz en la banda de 2 GHz, cuyas licencias actuales, en manos de Viasat y EchoStar, expirarán en mayo de 2027.
La Comisión Europea propuso el pasado 27 de mayo dividir estas frecuencias en tres bloques con diferentes condiciones de acceso. Según aquel planteamiento, un tercio quedaría reservado a una entidad controlada mayoritariamente por empresas europeas, otro se destinaría a comunicaciones gubernamentales soberanas vinculadas al programa IRIS² y el último permanecería abierto a operadores internacionales, aunque esta propuesta todavía necesita la aprobación definitiva del Parlamento Europeo y del Consejo, por lo que las condiciones de adjudicación no están cerradas.
Para las telecos, el interés reside en la posibilidad de prestar servicios D2D capaces de conectar teléfonos móviles convencionales directamente con satélites, sin modificaciones específicas en los terminales ni infraestructura terrestre adicional en las zonas de cobertura satelital. Esta tecnología permite plantear servicios de voz, mensajería y datos en lugares donde las redes móviles tradicionales son insuficientes.
Qué proponen los grandes operadores europeos
Uno de los aspectos centrales del acuerdo es su planteamiento comercial, ya que Deutsche Telekom, Orange, Telefónica y Vodafone pretenden que las capacidades satelitales estén disponibles para cualquier operador móvil europeo mediante condiciones de acceso abiertas y no discriminatorias.
De este modo, la iniciativa busca evitar que el control de estas frecuencias quede vinculado exclusivamente a los clientes de las cuatro compañías participantes. Asimismo, los operadores consideran que una infraestructura compartida permitiría reducir la fragmentación del mercado, mejorar el aprovechamiento del espectro y acelerar la incorporación de servicios satelitales a las redes móviles existentes.
El proyecto también responde a las prioridades de soberanía tecnológica de Bruselas, especialmente en materia de infraestructuras críticas, resiliencia de las comunicaciones y autonomía europea. En este sentido, las cuatro compañías plantean utilizar la conectividad satelital para ampliar la cobertura en zonas desatendidas, reforzar la continuidad de las redes públicas y proteger comunicaciones críticas ante posibles interrupciones del servicio terrestre.
Sin embargo, el reparto de responsabilidades es otra de las novedades del anuncio, ya que en su comunicación conjunto los cuatro operadores prevén desarrollar infraestructura terrestre esencial en Europa, además de establecer las funciones de coordinación y supervisión necesarias para prestar los servicios. Sin embargo, han descartado invertir directamente en la construcción de una constelación propia, una capacidad que procederá de un socio satelital todavía pendiente de elegir, que aportaría la tecnología espacial y la experiencia operativa, entre los que AST SpaceMobile parte como favorito.
La fórmula permitiría combinar el acceso comercial y las redes de las grandes operadoras con la infraestructura orbital de un proveedor especializado, bajo un esquema de gobernanza europea.
Una alternativa europea ante el avance de Starlink
La iniciativa llega como respuesta a la creciente competencia por la conectividad satelital directa al móvil acelerada por Starlink, que ya dispone de acuerdos comerciales con operadores europeos, aunque carece de derechos propios sobre el espectro MSS objeto de la futura adjudicación.
Además, las cuatro compañías parten de relaciones satelitales previas. Deutsche Telekom mantiene acuerdos con Starlink, mientras que Vodafone participa al 50% en una sociedad conjunta con AST SpaceMobile, una estructura que podría plantear dificultades respecto a los requisitos de control europeo previstos por Bruselas.
El programa europeo IRIS² contempla una constelación de 348 satélites y un presupuesto superior a 15.000 millones
Por otra parte, el programa europeo IRIS² contempla una constelación de 348 satélites y un presupuesto superior a 15.000 millones de euros, aunque su funcionamiento completo está previsto para 2029.
Los operadores han aclarado que la nueva carta de intenciones no sustituye sus alianzas satelitales existentes. Por ahora, el siguiente paso será determinar si concurren conjuntamente a la adjudicación y bajo qué estructura societaria y tecnológica.