.
www.zonamovilidad.es
La Universidad Nebrija pone en órbita un satélite para descifrar mensajes desde la Tierra
Ampliar
(Foto: SpaceX)

La Universidad Nebrija pone en órbita un satélite para descifrar mensajes desde la Tierra

viernes 02 de octubre de 2026, 14:00h

Escucha la noticia

La Universidad Nebrija ha puesto en marcha su segunda iniciativa espacial con UNNE-1B, un satélite destinado a las comunicaciones de radioaficionados que incorpora además una carga útil desarrollada con fines docentes.

El dispositivo ha despegado esta semana a bordo de un Falcon 9 de SpaceX dentro de la misión compartida Transporter-18 y viajará hasta su órbita definitiva a bordo de OSSIE, un vehículo de transferencia orbital de la empresa española UARX.

El satélite, operado por la asociación española AMSAT-EA, combina dos vertientes. Por un lado, funciona como un repetidor capaz de recibir y retransmitir voz y datos entre estaciones terrestres separadas por cientos de kilómetros. Por otro, incorpora un juego de deducción desarrollado por el grupo ARIES de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad Nebrija, cuyo objetivo pasa por captar y descifrar desde tierra los paquetes de datos transmitidos desde el espacio.

UNNE-1B, diseñado y fabricado por la empresa española Hydra Space Systems, no se libera directamente desde el Falcon 9, ya que el cohete coloca primero en órbita el vehículo OSSIE y, aproximadamente dos días después del lanzamiento, este desplegará el satélite, que extenderá su antena y comenzará a emitir señales. En la misma misión viaja HADES-L, otro satélite de AMSAT-EA equipado con un repetidor de voz y un experimento de materiales.

Un repetidor para voz y datos en órbita

Una vez que AMSAT-EA active el repetidor mediante telecomando, este permanecerá disponible para los radioaficionados, que podrán utilizar el satélite como enlace entre estaciones terrestres. La misión da continuidad a UReSat-1 “Antonio de Nebrija”, el primer satélite de la universidad, que alcanzó la órbita en junio de 2023. 

La subida hacia UNNE-1B utiliza la frecuencia de 145,925 MHz y admite voz FM, FSK, AFSK, AX.25 y APRS. Para el enlace descendente se emplean 436,888 MHz, con voz FM y telemetría FSK a velocidades comprendidas entre 200 y 2.400 bps.

Además, la recepción de las señales tiene una barrera de entrada relativamente baja. Según la información de la misión, cualquier persona puede escuchar UNNE-1B mediante un receptor SDR de unos 20 euros, una antena sencilla para la banda de 70 centímetros y un ordenador. Cada pase dura entre 10 y 15 minutos y requiere sintonizar los 436,888 MHz. Para transmitir mediante el repetidor, en cambio, es necesaria una licencia de radioaficionado.

Un juego que obliga a descifrar mensajes desde la Tierra

La aportación específica de la Universidad Nebrija se encuentra en la carga útil, formada por una placa Arduino que ejecuta un juego de deducción programado por ARIES. El satélite envía periódicamente un paquete propio que contiene el estado del juego y el número de semanas transcurridas desde su liberación. El reto consiste en recibir esas transmisiones y descifrar tanto los paquetes como la clave secreta de la misión.

El proyecto incorpora también una plataforma web con materiales dedicados a señales, radio y criptografía, además de un simulador interactivo que representa el paso del satélite por el cielo y la comunicación entre dos estaciones a través de UNNE-1B.

“UNNE-1B nos permite poner en relieve tecnologías tan importantes, y a veces tan invisibles, como la radio y la encriptación, que usamos cada día, aunque no nos demos cuenta”, explica Nieves Cubo, investigadora principal del grupo ARIES.

Asimismo, el proyecto se plantea como una primera acción vinculada al futuro programa de Grado y Máster Aeroespacial de la universidad. Juan Carlos Arroyo, director de la Politécnica Nebrija, destaca que esta segunda iniciativa espacial permitirá a los estudiantes participar durante los próximos meses en “un apasionante reto de descifrado de mensajes encriptados durante el movimiento orbital”.

Para AMSAT-EA, la misión también muestra el papel de la colaboración entre academia, industria y organizaciones de radioaficionados. “El sector espacial es complejo y sumar esfuerzos es una forma de garantizar buenos resultados”, señala Félix Páez, presidente y Mission Manager de la asociación.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios