La soberanía de los datos se está convirtiendo en una prioridad estratégica para las empresas españolas, que también muestran una elevada preocupación por la seguridad y la geopolítica, sin embargo, la regulación, el coste y la complejidad técnica continúan dificultando el despliegue de infraestructuras de IA privadas y soberanas. La preocupación también se extiende a la situación geopolítica, el 97% de los encuestados en España afirma que su organización está valorando trasladar sus infraestructuras de IA a ubicaciones geográficas concretas precisamente por motivos relacionados con la geopolítica, sin embargo, existe una importante diferencia entre la intención de las compañías y su capacidad para llevar estas estrategias a la práctica: a nivel mundial, solo el 29% de las organizaciones está priorizando la IA soberana a corto plazo y tomando medidas concretas.
España muestra una elevada preocupación por la soberanía de la IA
El estudio Informe global de IA 2026: Playbook para la IA privada y soberana analiza cómo las organizaciones están adaptando sus infraestructuras ante las nuevas exigencias de privacidad, seguridad, cumplimiento normativo y control sobre los datos; en este contexto, la soberanía del dato está dejando de ser una cuestión exclusivamente relacionada con el cumplimiento normativo para convertirse en un elemento de diseño de las propias arquitecturas de IA. Las empresas necesitan determinar no solo qué modelo utilizar, sino también dónde se ejecutan las cargas de trabajo, qué infraestructura las soporta y qué entidades tienen acceso a la información.
Según NTT DATA, las organizaciones que abordan estas cuestiones desde las primeras fases de sus proyectos de inteligencia artificial pueden estar mejor preparadas para pasar de los proyectos piloto a despliegues a mayor escala, a pesar del elevado interés, las empresas españolas se encuentran con diferentes obstáculos a la hora de implementar modelos privados y soberanos. La regulación es la principal barrera señalada, por el 28% de las organizaciones encuestadas, seguida de la inversión necesaria, con un 27%.
La complejidad técnica aparece en tercer lugar, mencionada por el 24% de los participantes, mientras que la falta de talento especializado también continúa dificultando la adopción, la integración de estas tecnologías en entornos híbridos es otro de los retos identificados. En España, un 24% considera esta complejidad una barrera importante, frente a más de la mitad de las organizaciones a nivel global, lo cuál implica que apostar por una IA privada o soberana no consiste simplemente en trasladar los datos a servidores ubicados en un determinado territorio sino también requiere adaptar las plataformas, reforzar la ciberseguridad, integrar diferentes entornos cloud y contar con profesionales especializados en áreas como IA, datos, infraestructura, cumplimiento y gobierno tecnológico.

Seguridad y ventaja competitiva
Entre los motivos que llevan a las empresas españolas a plantearse una estrategia de IA soberana, la seguridad ocupa la primera posición, el 33% de los encuestados la señala como uno de los principales argumentos para invertir en este tipo de soluciones. Además, casi tres de cada diez participantes consideran que la soberanía puede convertirse en una ventaja competitiva, mientras que un 23% cree que puede contribuir a simplificar el ecosistema tecnológico de las organizaciones.
El informe apunta así a una evolución en la percepción de la soberanía tecnológica, lo que inicialmente podía entenderse como una cuestión principalmente vinculada a la regulación comienza a contemplarse también como una herramienta para controlar mejor los riesgos, proteger información sensible y construir infraestructuras de IA adaptadas a las necesidades de cada organización.
Pese a las dificultades, las compañías españolas muestran una visión especialmente optimista sobre su preparación tecnológica, según el estudio, el 100% de las compañías encuestadas considera que su infraestructura actual puede hacer frente a las demandas presentes, mientras que el 95% afirma que está preparada para el despliegue de IA agéntica. La diferencia entre esta percepción y el nivel real de adopción de estrategias soberanas refleja uno de los principales retos que identifica el informe: las empresas parecen tener claro hacia dónde quieren avanzar, pero todavía necesitan transformar sus infraestructuras y modelos de gobierno para hacerlo realidad.
El estudio de NTT DATA se basa en las respuestas de cerca de 5.000 altos responsables de la toma de decisiones, entre ellos 75 procedentes de España, pertenecientes a más de una docena de sectores y más de 30 mercados. La tendencia apunta a que la próxima fase de la IA empresarial no estará marcada únicamente por qué modelos son capaces de ofrecer mejores resultados, sino también por quién controla la infraestructura, dónde se procesan los datos y bajo qué reglas funciona todo el sistema.