29/08/2025@12:45:00
La reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de convertirse en accionista de Intel marca un punto de inflexión en la industria de los semiconductores. Más allá de una simple inyección de capital, el movimiento refleja una estrategia política y económica orientada a garantizar la producción de chips en territorio estadounidense y reducir la dependencia de fabricantes extranjeros como TSMC.