La empresa ya había adelantado hace unos días que se vería obligada a revisar sus precios debido al impacto que está teniendo la enorme demanda de memorias provocada por la expansión de los centros de datos destinados a la inteligencia artificial. Ahora, esa subida ya es una realidad y afecta prácticamente a todas las familias de productos, aunque los iPhone, por el momento, permanecen al margen.
Los Mac registran las mayores subidas sin dejar de lado el Homepod
La gama Mac es una de las más afectadas por la actualización de precios, entre los portátiles, el nuevo MacBook Neo pasa de 699 a 799 euros, mientras que el MacBook Air de 13 pulgadas con chip M5 aumenta hasta los 1.429 euros, lo que supone una subida cercana al 20%.

Los MacBook Pro también experimentan incrementos importantes debido a que los modelos con procesadores M5 Pro elevan su precio en 400 euros, mientras que las configuraciones con chip M5 Max alcanzan aumentos de hasta 600 euros respecto a su tarifa anterior.
En los equipos de sobremesa destaca especialmente el Mac Studio ya que la versión equipada con el procesador M3 Ultra pasa de costar 4.849 euros a 6.349 euros, una subida de 1.500 euros que representa un incremento superior al 30%. El iMac también aumenta su precio en 300 euros, mientras que el Mac mini mantiene prácticamente la misma tarifa tras una reorganización de sus configuraciones de almacenamiento.
"Hasta ahora hemos protegido a nuestros clientes de estas subidas, pero hemos llegado a un punto en el que nos vemos obligados a empezar a aumentar el precio de varios productos".
La subida también alcanza a los dispositivos destinados al hogar conectado como son el Apple TV 4K que pasa de 169 a 229 euros, convirtiéndose en el producto que más aumenta porcentualmente dentro de esta categoría con un incremento del 36% y, por su parte, el HomePod de segunda generación sube hasta los 399 euros, mientras que el HomePod mini pasa a costar 139 euros frente a los 109 euros anteriores.
Los iPad tampoco escapan al impacto de la crisis de componentes con el modelo básico equipado con procesador A16 siendo el que más incrementa su precio de forma proporcional, pasando de 379 a 499 euros, un 32% más que hasta ahora. El iPad mini aumenta 130 euros, mientras que los iPad Air de 11 y 13 pulgadas suben 150 euros, aumentando también la configuración Pro del iPad con chip M5 incrementando su precio entre 200 y 250 euros, dependiendo de la configuración elegida.
La inteligencia artificial está detrás del aumento de costes
Apple atribuye estas subidas al fuerte incremento del precio de las memorias y sistemas de almacenamiento, componentes cuya demanda se ha disparado por la construcción masiva de infraestructuras dedicadas a inteligencia artificial.
Según explicó recientemente Tim Cook, el coste de algunos componentes se ha duplicado durante los últimos meses, obligando incluso a compañías con el margen de beneficio de Apple a trasladar parte del incremento al consumidor final. En un comunicado oficial, la compañía reconoce que ha intentado absorber el impacto económico todo el tiempo posible, pero asegura que el contexto actual hace inviable mantener los precios anteriores, "hasta ahora hemos protegido a nuestros clientes de estas subidas, pero hemos llegado a un punto en el que nos vemos obligados a empezar a aumentar el precio de varios productos", ha señalado Apple que además ha reconocido que “el sector de la electrónica de consumo se enfrenta a un reto sin precedentes”.

Quién por ahora se salva de estos incrementos de precios es la familia iPhone, el buen comportamiento comercial de los iPhone 17 habría permitido mantener sus tarifas actuales, aunque distintas previsiones del sector apuntan a que la próxima generación de dispositivos también podría verse afectada si la crisis de suministro continúa durante los próximos meses.
Los analistas coinciden en que el mercado de memorias seguirá tensionado al menos hasta 2027 e incluso parte de 2028, impulsado por la enorme inversión mundial en infraestructura para inteligencia artificial. Esto hace prever que Apple no será la única compañía obligada a revisar sus precios, ya que otros fabricantes también están comenzando a trasladar el incremento de costes al consumidor.