El consejero delegado de Digi en España, Marius Varzaru, ha confirmado que el grupo sigue analizando la salida a bolsa como una vía para reforzar su plan de crecimiento, pero ha insistido en que la compañía no necesita una ampliación de capital para continuar con su despliegue de fibra y red móvil propia.
El directivo ha asegurado durante su intervención en el DigitalES Summit 2026 que la OPV sería “un paso adelante muy importante”, aunque defiende que Digi puede ejecutar su plan de forma orgánica. En este sentido, precisamente hoy se han conocido los planes de la filial española para cotizar en bolsa, con una operación que podría suponer la venta de entre el 15% y el 20% del capital y una captación cercana a los 300 millones de euros, con el objetivo de aprovechar una ventana antes de agosto, aunque el propio Varzaru ha evitado comprometer una fecha concreta. “Cualquier posibilidad está abierta”, ha apuntado antes de añadir que la compañía analiza “de forma continua” las condiciones del mercado para elegir “el mejor momento”.
La bolsa, una opción abierta para Digi España
Varzaru ha recordado que el grupo Digi Communications ya abordó esta posibilidad durante su Capital Markets Day celebrado en Madrid el pasado mes de marzo. “El grupo pudo compartir sus objetivos y sus planes, incluyendo una posible salida a bolsa en España de la filial española”, recuerda.
“En ningún momento se plantearía cambiar o perder el control de la filial española”
Además, el directivo ha querido dejar claro, no obstante, que cualquier operación tendría un alcance limitado. “En ningún momento se plantearía cambiar o perder el control de la filial española”, defiende. En este sentido, la fórmula analizada pasaría por colocar un paquete minoritario, sin alterar la dirección industrial del negocio. “El plan industrial que estamos desarrollando en España seguirá su camino”, ha asegurado el CEO de Digi España.
Además, Marius Varzaru ha subrayado que las conversaciones con inversores han tenido una lectura positiva para la compañía. Según ha explicado, el mercado ha valorado especialmente el modelo de integración vertical de Digi, uno de los pilares de su estrategia en España. “Nos ha sorprendido de forma muy positiva que han valorado como un eje estratégico la integración vertical que tenemos en la empresa”, afirma.
Así, el CEO de Digi España ha defendido que la compañía realiza buena parte de sus operaciones con recursos propios, con casi 12.000 empleados, y que este modelo se ha convertido en una ventaja competitiva que “los inversores entienden y valoran y lo entienden por su valor estratégico”.
“Una salida a bolsa sería una evolución, un paso adelante muy importante para nosotros y respaldaría el plan de negocio y la confianza que tenemos”
Pese al interés financiero de una eventual salida al parqué, Varzaru ha rebajado la idea de que Digi necesite acudir a bolsa para financiar su crecimiento ya que “de forma orgánica podemos seguir desarrollando este plan de negocio sin necesidad realmente de una ampliación de capital”. Aun así, reconoce que la operación tendría valor estratégico: “una salida a bolsa sería una evolución, un paso adelante muy importante para nosotros y respaldaría el plan de negocio y la confianza que tenemos”.
Fibra, empleo y red móvil propia
El posible salto bursátil se apoya en una fase de fuerte crecimiento comercial de Digi, que alcanzó a finales de marzo los 14,2 millones de hogares cubiertos con su red de fibra, tras desplegar 2,5 millones de nuevos hogares en el último año. Además, Varzaru ha destacado que el 95% de esa huella cuenta con tecnología de hasta 10Gbps disponible para clientes residenciales.
Ese despliegue ha impulsado también la base de clientes con 625.000 contratos más de banda ancha en los últimos meses con lo que se sitúa cerca de los 3,8 millones de clientes de fibra y una cuota de mercado aproximada del 14%. El directivo ha defendido además que Digi no destruye valor en el mercado, sino que ha contribuido a reforzar las infraestructuras y el empleo, generando 11.000 puestos de trabajo en los últimos ocho años.
De cara a los próximos años, Digi mantiene su objetivo de extender su red de fibra hasta 21 millones de hogares, equivalente al 75% del mercado residencial español. Asimismo, prevé acelerar su red móvil propia, que ya alcanza 1.100 antenas activas, con el objetivo de llegar a 5.000 a finales de 2028 y a 10.000 en 2033.
Varzaru también ha defendido la importancia de mantener la regulación MARCO sobre el acceso a infraestructuras de Telefónica. A su juicio, ha sido “el factor crítico y esencial de éxito de la fibra óptica en España” y debe seguir con precios orientados a costes para preservar el modelo que ha convertido al país en una referencia internacional.