El uso de inteligencia artificial se ha convertido en habitual entre los profesionales de redes sociales, aunque la mayoría todavía mide su impacto principalmente por el tiempo que permite ahorrar y no por los resultados que consigue, en España, el uso diario alcanza el 80,3%, pero más de la mitad de los profesionales señala que uno de los principales problemas de la IA es que genera contenidos repetitivos o con un tono artificial. Según el informe, el 95% de los profesionales de redes sociales ya utiliza herramientas de IA en su trabajo, el uso diario alcanza el 74,6% a nivel global, mientras que en España asciende hasta el 80,3%, situándose varios puntos por encima de la media internacional.
Sin embargo, el estudio también revela una paradoja, aunque la IA está cada vez más integrada en los procesos de trabajo, todavía son muy pocos los profesionales que comprueban si realmente está mejorando la calidad del contenido o el rendimiento de sus publicaciones.
La IA ya no solo sirve para escribir contenidos
La generación de textos y la búsqueda de ideas continúan siendo los usos más habituales de la inteligencia artificial entre los profesionales de redes sociales, el 86% utiliza estas herramientas para redactar textos y el 84% para generar ideas de contenido pero el crecimiento más significativo se está produciendo en tareas relacionadas con la estrategia y el análisis. El uso de IA para diseñar estrategias ha pasado del 39% al 62% en un año, mientras que su utilización para investigar tendencias ha aumentado del 36% al 61%, también ha crecido el uso de estas herramientas para analizar métricas, que pasa del 32% al 59%.
“Usar IA ya no es una ventaja competitiva en 2026, la diferencia está en cómo se usa”
La automatización de tareas repetitivas también gana peso, pasando del 20% al 43%, estos datos muestran cómo la IA está dejando de utilizarse únicamente como una herramienta de producción para incorporarse progresivamente a fases más estratégicas del trabajo de los profesionales de redes sociales. La principal ventaja que los profesionales encuentran en la IA continúa siendo la productividad, el 77% asegura que estas herramientas le permiten crear más contenido en menos tiempo, mientras que el 65% afirma ahorrar entre una y seis horas de trabajo cada semana, es decir, casi uno de cada cuatro profesionales consigue ahorrar siete horas o más, sin embargo, cuando se analiza cómo se mide ese beneficio, aparece una importante carencia.
El 53,55% mide el éxito de la IA en función del tiempo que consigue ahorrar, pero solo un 6% comprueba si la herramienta mejora la calidad del contenido, más reducido todavía es el grupo que analiza si la utilización de IA consigue mejorar directamente el rendimiento de las publicaciones, apenas un 4%. Esto significa que buena parte de los profesionales está comprobando si la IA permite trabajar más rápido, pero no necesariamente si ese trabajo adicional genera mejores resultados.
Crece el escepticismo sobre el contenido generado por IA
La falta de medición coincide además con una percepción cada vez más crítica sobre la calidad de los contenidos creados mediante inteligencia artificial, el porcentaje de profesionales que considera que el contenido generado por IA funciona peor que el creado manualmente ha pasado del 5% al 14% en solo un año, solo el 19% cree que el contenido generado mediante IA tiene un mejor rendimiento, mientras que un 34% no aprecia diferencias.
A esto se suma otro dato relevante y es que aproximadamente un tercio de los profesionales reconoce que directamente no mide la diferencia de rendimiento entre los contenidos creados con IA y aquellos realizados manualmente. La situación refleja que la adopción de estas herramientas está avanzando más rápidamente que la capacidad de las empresas y profesionales para evaluar objetivamente su impacto, la incorporación generalizada de la inteligencia artificial tampoco se ha traducido todavía en unas reglas comunes dentro de las empresas.

Aunque el 95% de los profesionales utiliza IA, solo el 12% trabaja en una empresa que cuenta con una política específica con normas concretas sobre su utilización, en el extremo contrario, un 35% dispone de libertad total para utilizar estas herramientas sin restricciones. La transparencia sobre el uso de IA también presenta diferencias importantes, solo el 10% de los profesionales afirma indicar siempre cuándo un contenido ha sido generado o elaborado con inteligencia artificial, mientras que alrededor de un tercio considera que no es necesario comunicarlo. Eso sí, la mayoría no publica directamente el resultado generado por una herramienta, el 39% edita aspectos como el tono, los datos o la voz de marca antes de publicar, mientras que otro 29% utiliza el contenido generado simplemente como un borrador.
Las empresas también aumentan su inversión
El crecimiento del uso de IA está acompañado por un aumento del gasto en herramientas especializadas, según Metricool, tres de cada cuatro profesionales ya pagan por al menos una herramienta de inteligencia artificial, además, el número de profesionales que utiliza exclusivamente herramientas gratuitas se ha reducido a la mitad en un año. En el otro extremo, quienes destinan más de 100 euros mensuales a herramientas de IA han aumentado un 400%.
La tendencia apunta a que la IA está pasando de ser una herramienta complementaria y gratuita a convertirse en una partida habitual dentro de los presupuestos destinados a producción de contenidos, análisis y gestión de redes sociales, además, cuatro de cada diez profesionales tienen previsto aumentar su inversión en inteligencia artificial durante este año. Los profesionales españoles muestran una utilización especialmente elevada de estas herramientas, pero también son más críticos con sus resultados, el 55,6% de los profesionales españoles identifica como principal problema los resultados repetitivos o el tono artificial y alejado de la identidad de la marca, esta cifra supera en casi siete puntos la media global, situada en el 48,8%.
El dato apunta a uno de los principales riesgos de una adopción masiva de la IA en redes sociales, que la capacidad de generar grandes cantidades de contenido termine produciendo publicaciones demasiado similares entre sí. La velocidad de producción, por tanto, no garantiza necesariamente una mejora de la comunicación, para Metricool, el reto pasa por utilizar la IA como una herramienta que ayude a tomar mejores decisiones y no únicamente como un mecanismo para producir más publicaciones en menos tiempo, “usar IA ya no es una ventaja competitiva en 2026, la diferencia está en cómo se usa”, afirma Juan Pablo Tejela, CEO y cofundador de Metricool.
El estudio concluye que la siguiente etapa de la adopción de IA en redes sociales no estará tanto en conseguir que más profesionales utilicen estas herramientas, sino en aprender a medir su impacto, mantener la identidad de cada marca y determinar en qué tareas realmente aportan valor. La tecnología ya está integrada en el trabajo diario; ahora el desafío es demostrar que también mejora los resultados.