La Comisión Europea presentará tras el verano una nueva ley que limitará el acceso de los menores a las redes sociales y endurecerá las obligaciones de plataformas como Meta o TikTok.
La Unión Europea prepara uno de los mayores cambios regulatorios de los últimos años para las grandes plataformas digitales. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado que Bruselas presentará después del verano una propuesta legislativa para restringir el acceso de los menores a las redes sociales, con el objetivo de reforzar la protección de niños y adolescentes frente a los riesgos asociados al diseño de estos servicios y al funcionamiento de sus algoritmos
La iniciativa forma parte de la estrategia europea para reforzar la seguridad digital infantil y llega en un momento en el que la Comisión intensifica la aplicación de la Ley de Servicios Digitales (DSA) contra las principales plataformas tecnológicas. La propuesta deberá
La propuesta presentada por Ursula von der Leyen, que tendrá que negociarse posteriormente con el Parlamento Europeo y el Consejo antes de convertirse en legislación comunitaria, plantea establecer una edad mínima para acceder legalmente a las redes sociales. Según explica la presidenta de la Comisión, los menores de 13 años solo podrán utilizar estas plataformas bajo la supervisión de un adulto, mientras que los adolescentes de mayor edad tendrán un acceso progresivo condicionado al nivel de seguridad que ofrezcan los propios servicios digitales.
"Necesitamos establecer la edad a la que los niños pueden acceder legalmente a las redes sociales", afirma Von der Leyen, que advierte que será necesario "considerar un acceso gradual para los distintos grupos de edad". En este sentido, la Comisión también estudia ampliar las restricciones a otros servicios digitales que incorporen funciones consideradas adictivas o inadecuadas para menores, una categoría que la presidenta definió como "social media plus".
La protección infantil pasa a ser una prioridad regulatoria
"En Europa creemos que son los padres quienes educan a nuestros hijos, no los algoritmos depredadores"
La futura legislación se apoya en las conclusiones del Panel Especial sobre Seguridad Infantil Online, constituido por la propia Comisión Europea para analizar el impacto de las redes sociales sobre el desarrollo de los menores. Durante la presentación del informe, Von der Leyen asegura que "las redes sociales no son un juguete" y defiende que la responsabilidad de proteger a los menores debe recaer sobre las plataformas tecnológicas. "En Europa creemos que son los padres quienes educan a nuestros hijos, no los algoritmos depredadores", señala.
La presidenta comunitaria ha recordado además que los jóvenes europeos pasan actualmente entre cuatro y seis horas diarias frente a las pantallas, una exposición que, según los datos manejados por Bruselas, equivale a cerca de veinte años de su vida. Además, indicó que casi el 60% de los menores europeos ha sufrido problemas emocionales o psicosociales relacionados con su actividad online.
En este sentido, Von der Leyen insiste en que la cuestión ya no consiste en determinar cuándo pueden acceder los menores a las redes sociales, sino "cuándo las redes sociales pueden acceder a nuestros niños".
Más presión para Meta, TikTok y las grandes plataformas
La propuesta comunitaria se enmarca en una tendencia internacional hacia un mayor control del acceso de los menores a las redes sociales. Bruselas sostiene que las plataformas deben aplicar el principio de "seguridad desde el diseño", eliminando elementos como algoritmos adictivos, patrones oscuros, recomendaciones excesivamente personalizadas o contenidos perjudiciales para los usuarios más jóvenes.
Asimismo, la Comisión ha desarrollado una aplicación europea de verificación de edad, de código abierto y respetuosa con la privacidad, que permitirá a las plataformas comprobar la edad de los usuarios sin comprometer sus datos personales.
De este modo, sigue la senda marcada por países como Australia, que aprobó el pasado año la primera prohibición para menores de 16 años, mientras que Reino Unido prevé implantar restricciones similares a partir del próximo año. Además, varios Estados miembros, entre ellos España, Francia, Austria, Portugal, Dinamarca, Grecia, Irlanda, Países Bajos, Polonia y Eslovenia, estudian o preparan medidas nacionales basadas en límites de edad, lo que ha incrementado la presión para establecer un marco armonizado a escala europea.