Representantes de los operadores europeos de fibra reclaman en Bruselas una normativa más flexible que reconozca el papel de los actores locales y evite riesgos de remonopolización.
La futura Ley de Redes Digitales (LDD) de la Unión Europea encara una fase decisiva de debate político y regulatorio. Esta semana, representantes de la Comisión Europea y de distintos organismos reguladores se han reunido en Bruselas con operadores locales de fibra para analizar el borrador de la norma, en un encuentro organizado por la Alianza Europea de Fibra Local (ELFA). El mensaje principal es claro: la propuesta supone un avance relevante, pero requiere ajustes para no debilitar la competencia ni la inversión sostenible en infraestructuras digitales.
ELFA, que agrupa a unos 900 operadores europeos de redes de fibra, entre ellos la asociación española Asociación Nacional de Operadores de Telecomunicaciones (Aotec), considera que la LDD no puede aprobarse en su forma actual. Según la Alianza, el texto reconoce la importancia estratégica de las infraestructuras digitales, pero no refleja de manera suficiente el papel que desempeñan los pequeños y medianos operadores en la construcción del ecosistema digital europeo.
Un ecosistema diverso frente a la consolidación
Uno de los ejes centrales del posicionamiento de ELFA se sitúa en la defensa de un mercado plural. La Alianza sostiene que la política europea de infraestructuras debe priorizar la competencia sostenible a largo plazo y apoyar un ecosistema diverso de actores, que incluya redes de fibra de titularidad pública, regional y local. En este sentido, rechaza que la normativa impulse de forma indirecta procesos de consolidación transfronteriza en los mercados de infraestructura fija.
Según los operadores locales, un tejido formado por redes independientes reduce la dependencia de un número limitado de grandes operadores nacionales. De este modo, se refuerzan la resiliencia y la redundancia de las redes, al tiempo que se mejora la conectividad, especialmente en zonas rurales y menos densamente pobladas, donde estos operadores han sido clave en el despliegue de fibra.
ELFA ha solicitado que la LDD se adopte como directiva y no como reglamento
Otro punto relevante del debate gira en torno a la naturaleza jurídica de la Ley de Redes Digitales. ELFA ha solicitado que la LDD se adopte como directiva y no como reglamento. La razón principal es preservar la flexibilidad de la implementación nacional en un contexto de mercados muy heterogéneos dentro de la Unión Europea.
La Alianza advierte de que una aplicación uniforme y directa podría desestabilizar modelos nacionales que han demostrado funcionar correctamente. En mercados con dinámicas competitivas distintas, una regulación demasiado rígida podría generar efectos no deseados sobre la inversión y la competencia, especialmente para los operadores de menor tamaño.
Acceso mayorista y riesgos competitivos
En materia de acceso mayorista, ELFA respalda la propuesta de la Comisión de mantener el actual enfoque ex ante. La organización subraya que, en numerosos Estados miembros, el mercado continúa dominado por operadores con peso histórico significativo, lo que dificulta una transición generalizada hacia modelos de regulación ex post.
Los representantes de los operadores locales alertaron de que un cambio prematuro podría favorecer procesos de remonopolización y erosionar las condiciones competitivas necesarias para un despliegue eficiente de la fibra. Por ello, defienden que cualquier transición regulatoria debe gestionarse con cautela y adaptarse a la realidad de cada mercado nacional.
Espectro, WiFi y sostenibilidad
La política de espectro ha sido otro de los ámbitos destacados en la jornada. Desde ELFA se ha puesto en valor el papel estratégico del WiFi de próxima generación en la experiencia del usuario final sobre redes de fibra. En este contexto, la Alianza ha pedido a las instituciones europeas que reserven espectro en la banda superior de 6 GHz para WiFi exento de licencia, en lugar de compartirlo con futuros desarrollos 5G o 6G.
Asimismo, los operadores han reclamado un entorno mayorista competitivo, abierto y transparente tanto en redes fijas como móviles, acompañado de salvaguardas adicionales frente a prácticas anticompetitivas, como la sobreconstrucción estratégica de infraestructuras.
En el plano de la sostenibilidad, ELFA ha respaldado la ambición de la Unión Europea de avanzar hacia una transición digital responsable. En este sentido, ha solicitado que la Taxonomía de la UE reconozca explícitamente el despliegue de redes de fibra como una inversión sostenible. Además, ha propuesto requisitos de cumplimiento simplificados, alineados con el objetivo comunitario de reducir la carga burocrática asociada a los informes regulatorios.