Cisco ha presentado una nueva generación de chip y soluciones de red con el objetivo de ganar peso frente a actores como Nvidia y Broadcom en un mercado que ya supera los 600.000 millones de dólares en inversión anual.
El anuncio gira en torno al chip conmutador Silicon One G300, cuyo lanzamiento comercial está previsto para la segunda mitad del año. Esta pieza resulta clave para mejorar la comunicación entre los miles de procesadores que entrenan y ejecutan modelos de IA en centros de datos de gran escala. La conectividad, a menudo eclipsada por el protagonismo de las GPU, se ha convertido en un factor crítico para maximizar el rendimiento real de las cargas de trabajo de inteligencia artificial.
Silicon One G300 se fabrica con tecnología de 3 nanómetros de TSMC e incorpora nuevas capacidades de amortiguación diseñadas para gestionar picos extremos de tráfico de datos. En los entornos de IA, donde decenas o cientos de miles de conexiones trabajan de forma simultánea, estos cuellos de botella pueden degradar el rendimiento de manera significativa.
Según ha explicado Martin Lund, vicepresidente ejecutivo del grupo de hardware común de Cisco, el nuevo chip permite completar determinados trabajos de computación de IA hasta un 28% más rápido. Esta mejora se apoya en la capacidad del sistema para redirigir el tráfico de datos en microsegundos cuando aparecen incidencias en la red, una situación habitual en infraestructuras de gran tamaño. El enfoque se centra en la eficiencia de extremo a extremo, con el objetivo de elevar la utilización real de las GPU y reducir tiempos muertos.
Redes como elemento diferencial en la era de la IA
La propuesta de Cisco llega en un momento en el que la red se consolida como un componente estratégico dentro de las arquitecturas de IA. Nvidia ya ha integrado chips de red propios en sus sistemas más avanzados, mientras que Broadcom impulsa su familia Tomahawk para responder a las exigencias de los hyperscalers. Cisco, tradicionalmente asociada al networking empresarial, aspira a trasladar su liderazgo histórico al nuevo escenario dominado por la inteligencia artificial.
La compañía ha presentado los sistemas N9100 y 8000, diseñados para constructores de redes de IA, proveedores cloud, operadores de servicios y grandes empresas
Junto al chip G300, la compañía ha presentado los sistemas N9100 y 8000, diseñados para constructores de redes de IA, proveedores cloud, operadores de servicios y grandes empresas. Estas plataformas se integran con el plano de gestión unificado Nexus One, que simplifica la operación tanto en centros de datos locales como en entornos cloud. El objetivo pasa por reducir la complejidad operativa y mejorar la rentabilidad de las inversiones en IA.
Asimismo, Cisco ha introducido avances bajo el concepto AgenticOps, que abarcan redes, seguridad y capacidad de observación. Estas capacidades utilizan telemetría transversal procedente de distintas áreas del porfolio de Cisco, incluidos networking, seguridad y análisis, para automatizar operaciones y escalar entornos de TI preparados para cargas de trabajo agénticas.
En paralelo, Cisco ha reforzado su estrategia de seguridad con nuevas versiones de AI Defense y mejoras en su oferta Secure Access Service Edge (SASE). Estas soluciones buscan proteger los flujos de trabajo de IA frente a manipulaciones, compromisos de agentes y amenazas emergentes, con un análisis más profundo del contexto y la intención del tráfico.