La transformación de los hábitos de consumo ha acelerado la importancia del entorno online. A los buscadores y redes sociales, que ya formaban parte del proceso de decisión, se suman ahora nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial que los usuarios utilizan para informarse, comparar opciones o resolver dudas antes de comprar. De hecho, el último barómetro de AECOC señala que el 67% de los consumidores ya utiliza plataformas como ChatGPT para este tipo de consultas.
A pesar de este cambio en el comportamiento de los consumidores, la presencia digital de muchas pequeñas empresas sigue siendo limitada. El informe “Realidad de la micropyme española: evolución y perspectivas para 2030”, elaborado por Beedigital, revela que para el 82% de los pequeños comercios el canal digital genera menos de la mitad de su facturación.
La brecha es aún mayor cuando se analiza el comercio electrónico. Según el estudio, solo el 2% de las pymes vende directamente a través de su página web, lo que muestra el largo recorrido que todavía tiene la digitalización en este segmento empresarial.
“Como consumidores hemos cambiado radicalmente la forma en la que buscamos y tomamos decisiones de compra, pero muchas pymes aún no han conseguido transformar estos nuevos comportamientos en ingresos reales”, explica Carmen San Emeterio, directora comercial y de marketing de Beedigital. En su opinión, el desafío actual no consiste únicamente en tener presencia en Internet, sino en adaptarse con rapidez a un entorno digital que evoluciona constantemente.
Visibilidad online
Uno de los primeros pasos para aprovechar el potencial del canal digital es lograr visibilidad en los procesos de búsqueda de los consumidores. Sin embargo, la realidad es que solo el 26% de las pymes consigue aparecer en la primera página de resultados de Google, lo que reduce considerablemente sus posibilidades frente a competidores con mayor presencia digital.
Mantener actualizado el perfil de empresa en Google o trabajar el posicionamiento web siguen siendo acciones fundamentales para mejorar esa visibilidad. No obstante, el escenario está cambiando rápidamente con la aparición de nuevas formas de búsqueda impulsadas por inteligencia artificial.
De aparecer en Google a ser recomendado por la IA
Cada vez más usuarios utilizan asistentes conversacionales basados en IA para informarse antes de realizar una compra. Este cambio obliga a las empresas a replantear su estrategia digital para que su información también sea relevante en estos entornos.
Según Beedigital, uno de los retos actuales consiste en estructurar la información de los negocios para que pueda ser interpretada correctamente por sistemas de inteligencia artificial como ChatGPT o Gemini. En este contexto, contar con apoyo tecnológico especializado puede ayudar a las pymes a mejorar su presencia en los nuevos procesos de búsqueda.
“La digitalización de la pyme ya no consiste solo en que el cliente la encuentre en Internet, sino en que la elija dentro de un entorno cada vez más mediado por la inteligencia artificial”, señala San Emeterio.
El objetivo, concluye la directiva, es que las pequeñas empresas puedan convertir el canal digital en una fuente real de crecimiento y competitividad, en lugar de percibirlo como una barrera tecnológica difícil de abordar.