El acabado en negro intensifica ese carácter. Lejos de ser un simple cambio estético, aporta una presencia más marcada y elegante, en línea con el enfoque de la marca, que combina materiales de alta calidad con una construcción muy cuidada.
En cuanto a la imagen, el televisor apuesta por paneles W-OLED, desarrollados por la propia compañía, que permiten conseguir un contraste elevado y colores más fieles. A esto se añade Dolby Vision IQ Precision Detail, una tecnología que ajusta la imagen en función del contenido y de la luz del entorno, buscando una reproducción más natural sin necesidad de ajustes constantes.
Además, Loewe plantea este modelo como un centro de entretenimiento completo. El dispositivo integra acceso a plataformas de streaming, televisión en directo y videojuegos, y cuenta con conexiones como HDMI 2.1, lo que facilita una experiencia más fluida, especialmente en contenidos de alta resolución o gaming.
La conectividad es otro de los puntos clave. El equipo incorpora opciones como Bluetooth, WiFi, USB-C o LAN, además de compatibilidad con servicios de juego en la nube. También incluye un sistema de grabación con 1 TB de almacenamiento, pensado para gestionar contenidos de forma sencilla y sin depender de dispositivos externos.
El sonido acompaña a la propuesta visual. El Stellar 97 Black integra un sistema de 300 vatios compatible con Dolby Atmos, que ofrece una experiencia envolvente, aunque también permite su integración en configuraciones de audio más avanzadas.
Donde realmente se diferencia este modelo es en el diseño. Loewe apuesta por líneas limpias, un marco de aluminio cepillado y un sistema que oculta completamente las conexiones, lo que facilita su integración en la pared. El resultado es un dispositivo que se percibe más como parte del entorno que como un elemento tecnológico independiente.
A esto se suma magic.light, un sistema de iluminación ambiental que se puede personalizar y que añade un componente adicional a la experiencia de uso, adaptándose a distintos momentos del día.
Con un precio de 34.000 euros, Loewe posiciona el Stellar 97 Black en la gama alta del mercado, con una propuesta clara: un televisor que no solo se ve, sino que también se integra y define el espacio en el que se encuentra.