Taylor Swift ha iniciado un nuevo movimiento legal orientado a proteger su identidad en el entorno digital, para lo cual ha solicitado el registro de varias marcas vinculadas a su voz e imagen.
El pasado 24 de abril, su empresa TAS Rights Management presentó tres solicitudes de registro. Dos de ellas corresponden a marcas sonoras que incluyen las frases “Hey, it’s Taylor Swift” y “Hey, it’s Taylor”, expresiones que buscan quedar protegidas frente a posibles usos no autorizados. La tercera solicitud se centra en una imagen concreta de la artista durante su gira Eras, descrita con detalle en la documentación legal.
La iniciativa refleja un cambio en la forma en que las figuras públicas gestionan sus derechos de imagen y voz. Tradicionalmente, los artistas han recurrido al copyright para proteger sus obras. Sin embargo, la inteligencia artificial introduce un nuevo escenario en el que es posible generar contenido original que imita la voz o la apariencia sin reproducir material existente.
“Intentar registrar la voz hablada de una celebridad es un uso nuevo del sistema de marcas que no se ha probado en los tribunales”
En este contexto, el abogado especializado en propiedad intelectual Josh Gerben señala que “intentar registrar la voz hablada de una celebridad es un uso nuevo del sistema de marcas que no se ha probado en los tribunales”. Asimismo, explica que estas tecnologías permiten crear contenido que imita a un artista sin copiar grabaciones, lo que abre un vacío legal que el registro de marcas podría cubrir.
Además, el uso de marcas permitiría actuar no solo contra copias exactas, sino también frente a imitaciones “confusamente similares”, un estándar clave en la legislación de propiedad intelectual. De este modo, la estrategia de Swift puede sentar precedentes en la protección legal frente a la inteligencia artificial generativa.
Antecedentes y presión creciente del entorno digital
La decisión de Swift se produce en un contexto marcado por el uso creciente de deepfakes. En los últimos años, la imagen de la artista ha aparecido en contenidos generados por IA sin su consentimiento, incluidos casos de imágenes explícitas falsas. Asimismo, en 2024 se difundieron publicaciones en redes sociales que mostraban imágenes manipuladas que la vinculaban con posiciones políticas que no había expresado.
Este escenario ha intensificado la necesidad de establecer mecanismos de control sobre la identidad digital. La estrategia legal de Swift busca así garantizar que cualquier uso de su voz o imagen cuente con su aprobación expresa.
Con ello, la artista de éxitos como ‘Shake it Off’ o ‘The Fate of Ophelia’ se suma a un movimiento similar que ya hemos visto en la industria del entretenimiento con el actor Matthew McConaughey, quien registró su conocida frase “All right, all right, all right” con el objetivo de evitar usos indebidos de su voz y su imagen. En este sentido, el propio actor afirmó que su equipo busca asegurar que cualquier utilización de su identidad cuente con consentimiento y atribución.