El estudio, basado en una encuesta a más de 6.000 trabajadores a nivel global, dibuja un escenario en el que la IA ya forma parte del día a día laboral, incluso fuera de los canales oficiales. De hecho, más del 70% de los empleados utiliza herramientas de IA cada semana y hasta un tercio lo hace sin la intervención del departamento de TI, impulsando el fenómeno de la denominada “IA en la sombra”.
En este contexto, el reto ya no es tanto adoptar la tecnología como gestionarla de forma eficaz. Por su parte, Rakshit Ghura, vicepresidente y director general de soluciones de espacios de trabajo digitales de Lenovo, ha explicado que “el uso está aumentando más rápidamente de lo que las compañías pueden controlar o asegurar”, y ha añadido que, sin ese control, la IA introduce “tantos riesgos y costes como oportunidades”.
Esta falta de gobernanza ya está teniendo consecuencias directas en el rendimiento empresarial. Según el informe, la proliferación de herramientas sin una estrategia unificada provoca duplicidad de gastos, iniciativas fragmentadas y dificultades para escalar proyectos que sí funcionan. Además, la ausencia de visibilidad complica la toma de decisiones y ralentiza la integración de la IA en toda la organización.
Al mismo tiempo, el uso no controlado está ampliando la superficie de ataque. El 61% de los responsables de TI reconoce un aumento de las amenazas vinculadas a la IA, aunque solo el 31% confía en su capacidad para gestionarlas. A esto se suma la preocupación de los propios empleados, ya que un 43% teme la exposición de datos o posibles ciberataques asociados a estas herramientas.
En paralelo, la adopción desigual dentro de las compañías está generando organizaciones que operan a dos velocidades. Mientras algunos equipos trabajan en entornos seguros y optimizados, otros recurren a soluciones externas para mantener su productividad, lo que incrementa la complejidad y dificulta una estrategia coherente.
El informe identifica una brecha clara entre el uso de la IA y su implementación real. Muchas organizaciones siguen gestionando dispositivos, infraestructura y seguridad de forma independiente, lo que deriva en entornos fragmentados y difíciles de controlar. En este sentido, añadir más herramientas o políticas no resuelve el problema, sino que aumenta la complejidad.
Frente a este escenario, Lenovo propone un enfoque basado en el control desde el propio dispositivo, integrando despliegue, gestión y seguridad en un único modelo. A través de su plataforma TruScale Device as a Service for Security, la compañía plantea un sistema gestionado que unifica protección, monitorización y respuesta, con el objetivo de reducir riesgos y simplificar la gestión.
Según la tecnológica, este modelo permite cerrar brechas de seguridad, evitar duplicidades y adaptar la inversión en IA a las necesidades reales del negocio, facilitando así una adopción más eficiente y escalable.
A pesar de los desafíos, el potencial de la IA sigue siendo ampliamente reconocido. Más del 70% de los empleados considera que puede mejorar la productividad, la velocidad y la calidad del trabajo. Sin embargo, el informe subraya que materializar ese valor depende directamente de cómo se implemente.
En este sentido, las empresas que logren cerrar la brecha de ejecución podrán pasar de una adopción fragmentada a resultados medibles, reduciendo costes y riesgos. Solo entonces, concluye Lenovo, la inteligencia artificial dejará de ser una vulnerabilidad latente para convertirse en una ventaja competitiva real.