La Comisión Europea ha registrado una Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) que propone crear un espacio digital europeo para la gobernanza soberana de la inteligencia artificial y reservar el dominio .IA como un activo vinculado a la soberanía tecnológica de la Unión Europea.
La iniciativa, denominada 'Creación de un espacio digital europeo para la gobernanza soberana de la IA', ha superado las condiciones formales necesarias para su registro, aunque este paso no implica que Bruselas respalde su contenido. La Comisión Europea no ha analizado todavía el fondo de las propuestas y solo deberá pronunciarse si los promotores consiguen reunir los apoyos necesarios.
El planteamiento parte de la creación de “espacios digitales de alta confianza” dentro de la UE, junto con entornos de ensayo o sandboxes destinados al desarrollo de una inteligencia artificial ética. Sin embargo, una de las propuestas más singulares afecta directamente a la infraestructura y la identidad digital europea: los organizadores quieren que la UE negocie con los organismos internacionales responsables para reservar y proteger el espacio de nombres .IA.
Los promotores piden a la Comisión que tome la iniciativa en las conversaciones con la Organización Internacional de Normalización (ISO) y con ICANN/IANA para conseguir “la reserva, protección y asignación del espacio de nombres .IA como activo de la soberanía digital europea”.
La propuesta va más allá de conseguir una nueva extensión asociada a la inteligencia artificial y plantea que tanto el registro como la resolución del dominio .IA estén vinculados al marco regulatorio europeo, con la incorporación de la identidad digital soberana prevista en eIDAS 2.0, la auditoría algorítmica transparente contemplada en la Ley de IA y las obligaciones de protección de datos personales establecidas por el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
De este modo, el dominio se plantea como parte de una infraestructura digital sometida a las reglas europeas de identidad, inteligencia artificial y privacidad. Además, la iniciativa reclama un marco comunitario que permita desarrollar espacios digitales de confianza y entornos controlados de experimentación para sistemas de IA.
La Comisión Europea ha considerado que la propuesta es jurídicamente admisible conforme al Reglamento sobre la Iniciativa Ciudadana Europea, es decir, que la acción solicitada no queda manifiestamente fuera de sus competencias, no resulta abusiva, frívola o vejatoria y tampoco contradice de forma manifiesta los valores y derechos fundamentales de la Unión. No obstante, Bruselas recalca que el registro no anticipa ninguna decisión sobre el contenido de la propuesta ni obliga a adoptar las medidas planteadas.
El reto de alcanzar un millón de firmas
A partir del registro, los organizadores disponen de seis meses para iniciar formalmente el periodo de recogida de apoyos, que tendrá una duración de doce meses. Para que la iniciativa llegue a la siguiente fase deberá reunir al menos un millón de declaraciones válidas de ciudadanos de la Unión Europea y superar el umbral mínimo exigido en, al menos, siete Estados miembros.
Solo entonces la Comisión Europea tendrá que estudiar la iniciativa y pronunciarse sobre las medidas que podría adoptar o explicar las razones por las que decide no actuar.