La nueva versión mantiene el planteamiento de la colección original, pero introduce varios cambios destinados a hacer que la tecnología resulte menos visible durante el uso diario. Entre las principales novedades se encuentran una nueva bisagra más corta, unas varillas rediseñadas, un botón físico para activar el asistente de voz del teléfono y una mejora en la calidad de audio.
Una nueva generación que busca integrar mejor la tecnología
La idea detrás de Magic Connect es integrar las funciones conectadas en un elemento que el usuario ya utiliza habitualmente, sus propias gafas. En lugar de añadir unos auriculares u otro dispositivo independiente, la tecnología se incorpora en las varillas de la montura, seis meses después del lanzamiento de la primera generación, Alain Afflelou ha optado por una evolución centrada principalmente en la ergonomía y el control. La compañía asegura que el objetivo es conseguir que la tecnología tenga una presencia cada vez menor durante el uso, al mismo tiempo que aumentan las posibilidades de interacción.

Una de las novedades más visibles es la incorporación de un nuevo botón en la varilla, que permite controlar diferentes funciones de las gafas y facilita la activación de la conexión, entre ellas se encuentra el acceso al asistente de voz del teléfono móvil, de manera que el usuario puede recurrir a esta función directamente desde las gafas. La compañía también ha trabajado en el apartado sonoro, la segunda generación ofrece una potencia máxima de salida superior a la de la primera versión, según Alain Afflelou, con el objetivo de mejorar la nitidez tanto en las llamadas como en la reproducción de música.
El diseño es otro de los puntos sobre los que se ha centrado esta actualización, la nueva Magic Connect incorpora una bisagra más corta e integrada directamente en la montura, una modificación que permite reducir la longitud de las varillas conectadas. El cambio tiene una consecuencia directa sobre el diseño general de las gafas, al reducir el tamaño de las varillas, Alain Afflelou busca conseguir un producto más discreto y ligero, pero manteniendo las funciones de conectividad presentes en la generación anterior.
Las nuevas varillas también presentan un diseño curvado pensado para mejorar la sujeción durante el uso, especialmente en actividades físicas, están disponibles en dos versiones, Urban y Sport, y utilizan conectividad Bluetooth 5.4. La posibilidad de intercambiar las varillas permite, además, modificar la configuración de las gafas según el momento o las preferencias del usuario, las diferentes piezas pueden adquirirse por separado o mediante los nuevos packs de la colección.
Un sistema modular que mantiene la compatibilidad entre generaciones
Uno de los elementos diferenciales de Magic Connect es precisamente su planteamiento modular, las gafas no están concebidas como un producto cerrado, sino como un sistema en el que el usuario puede combinar diferentes componentes. Cada configuración incluye un estuche de carga portátil, un par de varillas clásicas intercambiables y otro par de varillas conectadas mediante Bluetooth.
La compatibilidad entre generaciones también tiene especial importancia en esta segunda versión, las monturas y las varillas de la primera y segunda generación son compatibles entre sí, por lo que quienes ya cuentan con unas Magic Connect pueden incorporar nuevos componentes sin tener que sustituir necesariamente todo el conjunto. Esto permite ampliar las posibilidades de personalización de las gafas y prolongar la utilización de los componentes adquiridos anteriormente, desde la compañía presentan esta compatibilidad como una forma de favorecer una evolución más duradera del producto, al permitir actualizar parte del sistema sin reemplazarlo por completo.

La llegada de la segunda generación también supone una ampliación importante del catálogo, Alain Afflelou incorpora nueve nuevos modelos y 30 nuevas referencias, con diferentes formas y estilos de montura. La estrategia mantiene así uno de los principales argumentos de Magicm la posibilidad de adaptar la apariencia de las gafas a las preferencias de cada usuario, la combinación entre monturas, clips y varillas permite crear diferentes configuraciones a partir de un mismo ecosistema.
En el caso concreto de Magic Connect esta segunda generación intenta trasladar esa filosofía de personalización al terreno de las gafas conectadas, un segmento en el que diferentes fabricantes están incorporando funciones de audio, asistentes de voz y otras capacidades digitales en formatos que buscan parecerse cada vez más a unas gafas convencionales.
Una apuesta por unas gafas conectadas menos visibles
La evolución de Magic Connect muestra una aproximación centrada menos en añadir nuevas funciones y más en integrar mejor las existentes en el diseño de la montura, la reducción de la bisagra y de las varillas, el nuevo botón físico y la mejora del sistema de audio buscan que la tecnología quede más integrada en el producto. La compañía también mantiene la posibilidad de utilizar las gafas con una configuración clásica mediante sus componentes intercambiables, lo que permite alternar entre varillas conectadas y convencionales.
Eva Ivars, CEO de Alain Afflelou España y Portugal, señala que esta actualización responde a las necesidades detectadas entre los consumidores y apuesta por incrementar las posibilidades de elección, personalización y versatilidad de la colección.