Vodafone España ha logrado frenar varios años de deterioro financiero y comercial tras cerrar el ejercicio fiscal 2026, finalizado el pasado 31 de marzo, con unos ingresos de 3.628 millones de euros, una cifra prácticamente idéntica a la del ejercicio anterior pero que supone un punto de inflexión para la compañía, ya que rompe una tendencia de caídas continuadas que se arrastraba desde 2022.
La evolución resulta especialmente significativa si se analiza la segunda mitad del ejercicio. Entre octubre de 2025 y marzo de 2026, Vodafone España registró un crecimiento de los ingresos del 1,5%, mientras que en el último trimestre fiscal la mejora alcanzó el 2%, hasta los 915 millones de euros. Se trata de los primeros signos de recuperación sostenida desde la adquisición del operador por parte de Zegona en mayo de 2024.
La compañía atribuye esta evolución al plan de transformación impulsado por la firma británica, basado en una estructura más ágil, una reorganización comercial y una mayor disciplina financiera.
Rentabilidad al alza y generación récord de caja
Más allá de la estabilización de los ingresos, los resultados muestran una mejora notable de la rentabilidad con el EBITDAaL en 1.341 millones de euros, un 7% más que en el ejercicio anterior, y el margen sobre ingresos en el 37%, tres puntos por encima del registrado un año antes.
La evolución ha sido especialmente intensa en el cuarto trimestre ya que entre enero y marzo, Vodafone España obtuvo un EBITDAaL de 363 millones de euros, frente a los 312 millones del mismo periodo del ejercicio anterior, y el margen operativo escaló hasta el 40%.
En paralelo, el flujo de caja operativo, calculado como EBITDAaL menos inversiones, alcanza los 763 millones de euros, un 22% más interanual. Este indicador equivale ya al 21% de la facturación total de la compañía, frente al 17% registrado en el ejercicio precedente. Según Vodafone España, esta mejora responde tanto a las medidas de eficiencia implantadas como a una política de inversión más selectiva y orientada a la rentabilidad.
Seis trimestres consecutivos ganando clientes
La recuperación también se refleja en el terreno comercial y es que Vodafone España encadena su sexto trimestre consecutivo de crecimiento en altas netas tanto en banda ancha fija como en telefonía móvil de contrato. Durante el conjunto del ejercicio fiscal, el operador sumó 128.000 nuevas líneas móviles de contrato y 29.000 accesos de banda ancha fija. Solo en el último trimestre ganó más de 30.000 líneas móviles netas.
La compañía vincula esta evolución a la renovación de su catálogo comercial, al refuerzo de la estrategia convergente y al impulso de Lowi, que ha ampliado su propuesta con nuevos servicios de televisión y dispositivos.
“Este segundo año marca un punto de inflexión para Vodafone España. Hemos estabilizado el negocio, recuperado el crecimiento comercial y generado una caja operativa récord”, destaca José Miguel García, CEO de Vodafone España.
Las FibreCos impulsan la reducción de deuda
Uno de los movimientos corporativos más relevantes del ejercicio ha sido la puesta en marcha de las dos sociedades conjuntas de fibra óptica creadas junto a otros operadores e inversores.
Por un lado, Vodafone España constituyó una FibreCo junto a MasOrange y el fondo soberano singapurense GIC. Por otro, impulsó Fiberpass en colaboración con Telefónica y AXA IM Alts. Ambas operaciones generaron unos ingresos de 1.800 millones de euros. De esa cantidad, 1.600 millones se han destinado a los accionistas y otros 200 millones se emplearon para amortizar deuda. Como resultado, la deuda financiera neta se redujo un 13%, pasando de 3.713 millones de euros a 3.214 millones.
Asimismo, el ratio de apalancamiento descendió desde 2,9 veces EBITDAaL hasta 2,4 veces, una mejora que refuerza la posición financiera de la compañía. Además de los efectos financieros, Vodafone destaca que estas alianzas le permiten disponer de cobertura de fibra de altas prestaciones en la totalidad del territorio nacional, un elemento clave para competir en un mercado cada vez más apoyado en acuerdos de infraestructuras compartidas.