Durante años, el despliegue de 5G se ha centrado casi exclusivamente en mejorar la velocidad de descarga. Más megas para consumir vídeo, videojuegos o plataformas de streaming. Sin embargo, el auge de la inteligencia artificial, las videollamadas permanentes, la realidad aumentada o los servicios conectados empieza a cambiar por completo esa lógica. Ahora el problema ya no consiste únicamente en recibir datos rápido, sino también en enviarlos con estabilidad desde cualquier lugar.
Samsung y Qualcomm quieren resolver uno de los grandes problemas de 5G doméstico
Durante años, el despliegue de 5G se ha centrado casi exclusivamente en mejorar la velocidad de descarga. Más megas para consumir vídeo, videojuegos o plataformas de streaming. Sin embargo, el auge de la inteligencia artificial, las videollamadas permanentes, la realidad aumentada o los servicios conectados empieza a cambiar por completo esa lógica. Ahora el problema ya no consiste únicamente en recibir datos rápido, sino también en enviarlos con estabilidad desde cualquier lugar.
En este contexto, Samsung y Qualcomm han logrado validar con éxito la tecnología 5G Power Class 1 (PC1) sobre una infraestructura vRAN virtualizada, un avance técnico que apunta directamente a uno de los puntos más débiles del acceso fijo inalámbrico o FWA: la pérdida de rendimiento cuando el usuario se encuentra lejos de la antena o dentro de edificios con mala cobertura.
Aunque pueda sonar extremadamente técnico, el objetivo es bastante sencillo de entender. Samsung y Qualcomm quieren que la 5G doméstica funcione más cerca de la experiencia real de la fibra, especialmente en tareas cada vez más habituales como subir vídeos, utilizar asistentes de IA, trabajar en remoto o mantener videollamadas de alta calidad.
Más potencia para evitar las zonas muertas de 5G
La prueba se ha realizado en el laboratorio de I+D de Samsung utilizando su plataforma vRAN basada completamente en software, radios Massive MIMO de 3,7 GHz y un dispositivo equipado con el nuevo módem Qualcomm X85. El elemento diferencial aparece en el uso de Power Class 1, un estándar definido por el 3GPP que determina la potencia con la que un dispositivo puede transmitir señal hacia la red móvil. Cuanto menor es el número de clase, mayor es la potencia de transmisión.
Hasta ahora, muchas conexiones FWA trabajaban sobre PC1.5. El salto hacia PC1 permite aumentar notablemente la capacidad de subida de datos y mantener la conexión estable incluso en zonas complejas. Según los datos compartidos por ambas compañías, el sistema ha logrado multiplicar hasta por diez el rendimiento uplink, la velocidad de subida, en los extremos de cobertura frente al estándar anterior.
La mejora también impacta directamente sobre el alcance de la red. Samsung asegura que PC1 puede ampliar la cobertura efectiva hasta un 40% respecto a PC1.5, algo especialmente relevante para operadores que buscan ofrecer acceso inalámbrico doméstico en áreas rurales, urbanizaciones alejadas o interiores con señal débil.
En términos prácticos, eso significa videollamadas más estables, menor latencia en aplicaciones interactivas y cargas de archivos mucho más rápidas incluso cuando la cobertura no es óptima.
La IA cambia las prioridades de las redes
El anuncio refleja además un cambio mucho más profundo dentro de la industria de telecomunicaciones. Durante décadas, las redes móviles se diseñaron pensando principalmente en descargar contenido. Sin embargo, la explosión de servicios basados en inteligencia artificial empieza a invertir esa ecuación.
Aplicaciones como asistentes generativos, sistemas autónomos, realidad aumentada o herramientas colaborativas trabajan constantemente enviando información hacia la nube. Y eso obliga a reforzar especialmente el canal de subida. Samsung menciona explícitamente servicios vinculados a IA, AR/VR y automatización como algunos de los escenarios donde esta evolución será más importante.
Eun Yong Kim, vicepresidente y responsable de tecnologías radio en Samsung Networks, explica que “a medida que las redes evolucionan para soportar más servicios impulsados por IA, disponer de infraestructuras inalámbricas de alto rendimiento se vuelve todavía más esencial”. Además, añade que esta validación demuestra la capacidad de Samsung “para llevar tecnologías avanzadas al mercado junto a socios como Qualcomm”.
Por parte de Qualcomm, Gautam Sheoran, vicepresidente senior y director general de conectividad, banda ancha y redes, ha señalado que “PC1 amplía tanto el rendimiento como el alcance de los dispositivos FWA gracias a su mayor potencia de transmisión”.
Más allá de la mejora concreta de cobertura, el anuncio también refuerza otra gran tendencia dentro del sector: la transición hacia redes móviles virtualizadas y controladas mediante software. Samsung lleva años apostando por esta arquitectura, especialmente en Estados Unidos, donde mantiene importantes acuerdos alrededor de Open RAN y vRAN.
Tras las pruebas de laboratorio, Samsung y Qualcomm ya han realizado ensayos sobre la red de un operador estadounidense Tier 1 cuyo nombre no ha sido revelado, aunque dadas las relaciones comerciales se apuesta por Verizon, con el objetivo de que esta tecnología sea una realidad comercial en 2027.