11/05/2026@12:00:00
Durante años, el despliegue de 5G se ha centrado casi exclusivamente en mejorar la velocidad de descarga. Más megas para consumir vídeo, videojuegos o plataformas de streaming. Sin embargo, el auge de la inteligencia artificial, las videollamadas permanentes, la realidad aumentada o los servicios conectados empieza a cambiar por completo esa lógica. Ahora el problema ya no consiste únicamente en recibir datos rápido, sino también en enviarlos con estabilidad desde cualquier lugar.