El empresario murciano Tomás Olivo, propietario de General de Galerías Comerciales (GGC) y una de las mayores fortunas españolas, ha sido el elegido para adquirir el emblemático edificio de Gran Vía 28 de Telefónica, la histórica sede de la teleco española por la que pagará más de 200 millones de euros.
La transacción culmina un proceso iniciado por Telefónica hace más de un año dentro de su estrategia de puesta en valor y desinversión de activos inmobiliarios no estratégicos. La operación supone, además, el traspaso de uno de los inmuebles más representativos de la historia de las telecomunicaciones en España y uno de los grandes símbolos arquitectónicos de Madrid.
A diferencia de otros activos situados en el entorno de Gran Vía, el edificio presenta importantes condicionantes legales y urbanísticos que han influido tanto en el interés de los inversores como en la valoración final, ya que cuenta con el Nivel de Protección 1 en Grado Singular, la máxima categoría contemplada en el Catálogo de Edificios Protegidos de Madrid. Construido entre 1926 y 1929 por el arquitecto Ignacio de Cárdenas Pastor, el rascacielos fue considerado durante años el más alto de Europa y forma parte de la identidad arquitectónica de la capital.
La protección obliga a preservar íntegramente elementos estructurales, decorativos y constructivos originales. Asimismo, la parcela mantiene una calificación urbanística específica asociada a infraestructuras y equipamientos culturales, una situación derivada de un acuerdo firmado en 2003 entre Telefónica y el Ayuntamiento de Madrid. Estas condiciones limitan significativamente las posibilidades de transformación del activo.
La operación despertó el interés de varios grupos nacionales e internacionales como Bain Capital, Generali, Grupo Drago, la familia Ardid, el financiero Rafael Serrano y otros inversores vinculados al sector inmobiliario. Sin embargo, las limitaciones regulatorias terminaron por enfriar parte de esas propuestas. Finalmente, la oferta presentada por Tomás Olivo, cuya fortuna supera los 4.600 millones de euros según Forbes, y General de Galerías Comerciales ha acabado imponiéndose en la fase final del proceso.
Una pieza más dentro de la reestructuración de Telefónica
La operación forma parte del proceso de racionalización patrimonial impulsado por Telefónica durante la última década en la que la compañía ha vendido activos inmobiliarios con el objetivo de reducir deuda, obtener liquidez y concentrar inversiones en áreas vinculadas a infraestructuras y transformación digital.
El edificio llevaba tiempo sin desempeñar funciones corporativas centrales, ya que actualmente alberga el Espacio Fundación Telefónica, con zonas expositivas y actividades de divulgación tecnológica, además del Espacio Movistar, la tienda insignia de la compañía situada en la planta baja.