Durante el descanso del encuentro de octavos de final entre Brasil y Noruega, disputado en el estadio de Nueva York/Nueva Jersey, Atlas, el robot desarrollado por Boston Dynamics, saltó al terreno de juego para entregar el balón al árbitro antes del inicio de la segunda parte.
La demostración, de apenas unos minutos y que constituye la primera integración pública de un robot humanoide en un partido de la Copa Mundial de la FIFA, forma parte de una acción organizada por Hyundai, patrocinador oficial de robótica del torneo, dentro de su campaña global "Next Starts Now". Además de entregar el balón, Atlas reprodujo las celebraciones de gol de Matheus Cunha y Erling Haaland como parte del espectáculo preparado para el entretiempo.
La actuación no fue completamente autónoma, ya que un operador humano inició la secuencia de movimientos. Sin embargo, el equilibrio, la locomoción y la ejecución de las acciones correspondieron a las capacidades propias del robot. Para ello, Atlas fue entrenado previamente mediante técnicas de retargeting, aprendizaje por refuerzo y control corporal total, tecnologías que permiten adaptar movimientos humanos y coordinar el funcionamiento de todas sus articulaciones.
Asimismo, Hyundai también ha desplegado varios robots cuadrúpedos Spot para realizar tareas de patrullaje autónomo y apoyo a la seguridad en distintos recintos del campeonato, con el objetivo de mejorar la protección de instalaciones y optimizar determinadas operaciones.