Omada, la división de soluciones empresariales de TP-Link, ha presentado Omada Fusion, una nueva familia de routers diseñada para centralizar la administración de redes corporativas, facilitar el despliegue de infraestructuras y ofrecer capacidades avanzadas de conectividad y ciberseguridad desde un único ecosistema.
La nueva gama debuta con el Fusion 2.5G, el primer equipo de la familia, al que se sumarán los modelos Fusion G+ y Fusion 2.5G PoE para cubrir diferentes escenarios de implantación. La compañía sitúa estos dispositivos como el núcleo del ecosistema Omada, ya que incorporan un controlador integrado capaz de administrar de forma unificada todos los equipos conectados en una misma sede.
Asimismo, la gestión cloud se realiza sin necesidad de adquirir licencias adicionales. A través del portal Omada Cloud o de la aplicación móvil es posible supervisar, configurar y resolver incidencias de forma remota, incluso en redes distribuidas entre distintas ubicaciones.
Por otro lado, destacan la simplificación del proceso de instalación, ya que el router permite configurarse mediante Bluetooth desde la aplicación de Omada, detecta automáticamente el resto de dispositivos de la red y facilita su adopción masiva, lo que reduce significativamente el tiempo necesario para poner en marcha una nueva infraestructura. Además, admite instalación sobre escritorio, pared o rack para adaptarse a diferentes entornos empresariales.
Conectividad multisede y seguridad integrada
Desde el punto de vista técnico, Fusion 2.5G incorpora un procesador de cuatro núcleos y cinco puertos Ethernet de 2,5 Gbps, que admite balanceo de carga de hasta cuatro conexiones WAN con conmutación automática ante fallos, además de ofrecer un rendimiento VPN que la compañía cifra en hasta cinco veces superior al de otros equipos equivalentes de su categoría.
Además, integra una pantalla táctil de 2,51 pulgadas que permite consultar el estado de los dispositivos conectados, supervisar el tráfico de la red y ejecutar diagnósticos sin necesidad de utilizar un ordenador portátil, lo que facilita las tareas de mantenimiento sobre el terreno.
En materia de conectividad, el nuevo router incorpora compatibilidad con los principales protocolos VPN, entre ellos WireGuard, OpenVPN, IPsec, SSL, L2TP y PPTP. También añade Omada LightLink VPN, una función que permite establecer conexiones remotas seguras mediante enlaces de invitación para usuarios o sedes distribuidas. Asimismo, el dispositivo incorpora capacidades SD-WAN en arquitectura Full Mesh, una configuración que conecta directamente todas las sedes entre sí y permite desplegar hasta veinte ubicaciones en pocos minutos sin necesidad de disponer de direcciones IP públicas en todas ellas.
Por otro lado, Fusion 2.5G integra sistemas IDS/IPS de detección y prevención de intrusiones, inspección profunda de paquetes (DPI), control de aplicaciones, listas ACL basadas en aplicaciones, filtrado de contenidos, Safe Search, bloqueador de publicidad y protección frente a ataques de denegación de servicio, todo ello sin costes adicionales por licencias.
De este modo, TP-Link también ha adelantado la futura llegada de la serie Fusion Pro, orientada a organizaciones con despliegues multisede de mayor complejidad, que permitirá gestionar desde una única consola tanto los dispositivos de networking Omada como las soluciones de videovigilancia VIGI.