El Consejo de Ministros ha aprobado una nueva contribución de 292.500 euros al Consorcio de Infraestructuras Digitales Europeas para la Alianza de las Tecnologías del Lenguaje (ALT-EDIC), una iniciativa comunitaria destinada a impulsar grandes modelos lingüísticos europeos y preservar la diversidad idiomática del continente.
La aportación, correspondiente al ejercicio de este año, forma parte del compromiso adquirido por España desde su adhesión al consorcio en enero de 2024. El país, que actualmente ocupa la vicepresidencia de la asamblea de miembros de ALT-EDIC, ya realizó esta misma contribución durante 2024 y 2025 y complementará la financiación con recursos tecnológicos propios, entre ellos corpus lingüísticos, modelos y herramientas disponibles en abierto.
El objetivo de ALT-EDIC consiste en crear una infraestructura común de tecnologías del lenguaje que permita desarrollar grandes modelos de inteligencia artificial entrenados con datos de calidad en las lenguas oficiales y regionales europeas. La iniciativa pretende resolver uno de los principales desafíos que afronta la IA desarrollada en Europa: la escasez de recursos lingüísticos disponibles para entrenar sistemas competitivos frente a los grandes modelos impulsados desde Estados Unidos o China.
Asimismo, el proyecto busca construir un ecosistema compartido en el que participen tanto administraciones públicas como empresas privadas. La alianza contempla el desarrollo de modelos de lenguaje, aplicaciones y nuevos servicios sustentados sobre principios éticos y conjuntos de datos de alta calidad, con el objetivo de reforzar la competitividad digital europea sin renunciar a la protección de la diversidad lingüística y cultural.
Soberanía tecnológica como objetivo estratégico
La inversión aprobada por el Ejecutivo se enmarca dentro de la estrategia comunitaria para fortalecer la autonomía tecnológica europea en ámbitos considerados estratégicos. Según explica el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, las actividades de ALT-EDIC persiguen impulsar el liderazgo tecnológico europeo, fomentar la cooperación entre Estados miembros y aumentar la disponibilidad de datos lingüísticos propios para el entrenamiento de sistemas avanzados de inteligencia artificial.
La alianza nació oficialmente en diciembre de 2023 por iniciativa de Bulgaria, Croacia, Francia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Países Bajos, Polonia y Eslovenia, que solicitaron a la Comisión Europea la creación de este Consorcio de Infraestructuras Digitales Europeas. España se incorporó semanas después y desde entonces ocupa un papel destacado dentro de su estructura de gobernanza.