La IA dispara la incertidumbre en la demanda energética
Según el estudio, el consumo eléctrico de los centros de datos prácticamente se duplicará, pasando de 448 TWh en 2025 a cerca de 980 TWh en 2030, impulsado principalmente por el entrenamiento y la inferencia de modelos de inteligencia artificial cada vez más complejos. Este escenario sitúa a las redes eléctricas ante un desafío sin precedentes, marcado por una demanda mucho más difícil de predecir y una necesidad creciente de inversiones en capacidad, almacenamiento y digitalización.
Más allá del incremento del consumo, Capgemini subraya que el principal problema reside en la volatilidad que introduce la inteligencia artificial, las cargas de trabajo de los grandes modelos varían constantemente, lo que dificulta enormemente la planificación de las compañías eléctricas. El informe revela que casi el 80 % de las utilities prevé patrones de demanda mucho más extremos e impredecibles, mientras que más de tres cuartas partes reconoce tener dificultades para estimar con precisión las necesidades futuras de capacidad.
“La inteligencia artificial está transformando los sistemas eléctricos mucho más allá del incremento de la demanda. El desafío ya no consiste únicamente en cuánta energía se necesita, sino en si puede suministrarse de forma fiable, en el lugar y el momento adecuados”
A ello se suma un fenómeno cada vez más habitual como es las denominadas “solicitudes fantasma” y es que según el estudio, el 67 % de los directivos del sector energético asegura recibir peticiones de suministro para futuros centros de datos que finalmente nunca llegan a construirse, hasta el punto de que aproximadamente el 19 % de estas solicitudes jamás se materializa. Esta situación obliga a planificar inversiones sobre una demanda que posteriormente desaparece, aumentando tanto el riesgo de sobredimensionar la red como de quedarse corto cuando la demanda sí acaba llegando.
La inteligencia artificial también puede ser parte de la solución
Paradójicamente, la misma tecnología que está provocando esta transformación también puede convertirse en una de las principales herramientas para resolverla ya que el estudio estima que el consumo eléctrico asociado exclusivamente a la inteligencia artificial pasará de representar el 25 % del consumo de los centros de datos a cerca del 60 % en los próximos tres a cinco años, desplazando progresivamente otras cargas informáticas tradicionales. Sin embargo, seis de cada diez compañías eléctricas consideran que la propia IA permitirá mejorar de forma significativa la eficiencia operativa de las redes, facilitando la detección de incidencias, la planificación de inversiones, la predicción de la demanda o la recuperación tras interrupciones del suministro.
Aun así, la implantación de estas tecnologías todavía avanza lentamente y es que solo el 45 % de las utilities utiliza actualmente inteligencia artificial para optimizar la gestión de la red, mientras que apenas el 16 % ha desplegado soluciones avanzadas capaces de gestionar los flujos eléctricos en tiempo real mediante IA. Claire Gauthier, Global Head of Energy & Utilities de Capgemini, señala que “la inteligencia artificial está transformando los sistemas eléctricos mucho más allá del incremento de la demanda. El desafío ya no consiste únicamente en cuánta energía se necesita, sino en si puede suministrarse de forma fiable, en el lugar y el momento adecuados”.
España refuerza su papel como hub europeo de centros de datos
El informe también pone el foco sobre España, que se consolida como uno de los mercados con mayor potencial para el desarrollo de infraestructuras digitales tras el anuncio de 33.700 millones de euros de inversión por parte de Amazon para ampliar su red de centros de datos en el país. Esta apuesta sitúa a España en una posición estratégica dentro del mapa europeo de la inteligencia artificial, aunque también plantea importantes desafíos relacionados con la disponibilidad energética, la capacidad de la red eléctrica y la agilización de los permisos necesarios para nuevas infraestructuras.
A escala europea, el informe advierte de que la transformación digital coincide con un importante problema estructural, entre el 40 % y el 55 % de las líneas de baja tensión de la Unión Europea tendrán más de 40 años en 2030, una situación que obligará a acometer una profunda modernización de las infraestructuras. Capgemini estima que serán necesarias inversiones superiores a 1,2 billones de euros en redes eléctricas hasta 2040 para garantizar un suministro capaz de soportar tanto el crecimiento de los centros de datos como la electrificación de la economía.

Los centros de datos buscan generar su propia energía
Ante las limitaciones actuales de la red, cada vez más operadores de centros de datos están apostando por sistemas energéticos propios, actualmente, casi tres de cada diez organizaciones ya cuentan con soluciones de generación eléctrica “behind-the-meter” (BTM), mientras que un 39 % prevé implantarlas durante los próximos dos años. Además, más del 70 % considera que este tipo de instalaciones reducirá significativamente su dependencia de la red eléctrica durante los próximos cinco años. Estas soluciones incluyen sistemas propios de generación, almacenamiento mediante baterías o gestión energética local que permiten alimentar parcialmente las instalaciones sin depender completamente del suministro externo.
El estudio concluye que el crecimiento sostenible de la inteligencia artificial dependerá de un modelo energético mucho más diversificado, el 78 % de las compañías eléctricas y el 73 % de los operadores de centros de datos consideran que las energías renovables, por sí solas, todavía no pueden garantizar un suministro continuo a gran escala, por lo que continúan apostando por sistemas de almacenamiento mediante baterías y contemplan tecnologías futuras como los pequeños reactores nucleares modulares (SMR).