Orange España ha incorporado una nueva solución capaz de activar y configurar remotamente servicios de transmisión de datos por fibra óptica para grandes empresas y Administraciones Públicas, que lo convierte en la primera solución de estas características desplegada en Europa.
La solución desarrollada por Orange se apoya en la tecnología WDM (Wavelength Division Multiplexing), un sistema que multiplica la capacidad de transmisión de una fibra óptica mediante el uso de distintas longitudes de onda. Gracias a esta tecnología, los equipos WDM conectados a la red pueden ser detectados automáticamente por la infraestructura de Orange en el momento en que se conectan a la fibra. Una vez identificados, el sistema inicia de forma automática el proceso de configuración y activación del servicio sin necesidad de intervención manual.
Este modelo de funcionamiento automatizado permite simplificar la puesta en marcha de enlaces de transmisión de alta capacidad, que tradicionalmente requerían procesos técnicos complejos y múltiples intervenciones presenciales.
Reducción del tiempo de instalación y despliegue
El nuevo sistema permite disminuir hasta en un 80% el tiempo habitual requerido para la instalación, configuración y pruebas de los enlaces
Uno de los principales beneficios de esta solución es la reducción del tiempo necesario para activar este tipo de servicios de conectividad avanzada. Según Orange, el nuevo sistema permite disminuir hasta en un 80% el tiempo habitual requerido para la instalación, configuración y pruebas de los enlaces. Asimismo, el proceso de despliegue se simplifica desde el punto de vista operativo. Hasta ahora, la instalación de estos servicios requería habitualmente hasta tres visitas técnicas a las instalaciones del cliente. Con la nueva solución automatizada, el proceso puede completarse en una única visita.
De este modo, las empresas y organismos públicos pueden disponer de enlaces de alta capacidad de forma mucho más rápida, con menor impacto operativo en sus instalaciones y con un proceso de activación más ágil.
Este tipo de enlaces de transmisión óptica se utiliza principalmente en entornos donde la conectividad de alta capacidad y baja latencia resulta crítica. Entre los sectores que más demandan este tipo de servicios se encuentran la administración pública, la banca, la industria o el ámbito sanitario. En estos escenarios, la disponibilidad de infraestructuras de red capaces de transportar grandes volúmenes de datos con garantías de calidad se ha convertido en un elemento fundamental para la digitalización de los procesos y la prestación de servicios digitales.
“Este avance nos permite provisionar enlaces ópticos de alta capacidad y baja latencia mucho más rápido, con menos desplazamientos y mayor calidad”, destaca Óscar Andrés, responsable del proyecto en MasOrange.
Un paso hacia redes autónomas
La introducción de este sistema automatizado también representa un avance en la evolución del modelo de redes autónomas dentro del sector de las telecomunicaciones. En concreto, Orange señala que esta solución marca un paso hacia el desarrollo de redes autónomas de nivel 4, una categoría en la que la infraestructura es capaz de ejecutar operaciones de forma automática a partir de instrucciones humanas, con un elevado grado de automatización.
Este nivel se sitúa muy cerca del nivel 5, considerado el máximo grado de automatización posible, en el que las redes operan de forma completamente autónoma.
“Es un paso decisivo hacia un modelo zero-touch en conectividad óptica empresarial”
En este sentido, Javier Olveira, director de Ingeniería de Cliente en MasOrange, asegura que esta innovación se alinea con la transformación del sector hacia modelos de operación automatizados. Según explica, “es un paso decisivo hacia un modelo zero-touch en conectividad óptica empresarial”.
Además de la automatización del proceso de instalación, la nueva solución permite realizar supervisión remota avanzada de los enlaces. Esto facilita la medición detallada de parámetros como la latencia en distintos tramos de la red sin necesidad de desplazamientos físicos. Asimismo, los equipos incorporan módulos inteligentes que aceleran la detección de incidencias y permiten un diagnóstico más rápido de posibles problemas en la infraestructura.
Orange prevé incorporar nuevas funcionalidades en futuras fases de desarrollo. Entre ellas destacan sistemas de diagnóstico avanzado y herramientas capaces de realizar pruebas de rendimiento en tiempo real.