La compañía ha explicado en un comunicado que, ante la previsión de que la demanda supere a la oferta, dejará de aceptar pedidos tanto de distribuidores como de clientes en su tienda oficial a partir del 27 de marzo de 2026. La medida, según la propia empresa, responde a la situación actual del mercado de semiconductores, que sigue lejos de estabilizarse.
Por ahora, Sony no ha concretado cuándo retomará la venta de estos productos. La decisión se revisará en función de cómo evolucione el suministro, algo que, de momento, sigue siendo incierto. Mientras tanto, la compañía ha pedido disculpas a los usuarios por las molestias que pueda generar esta interrupción.
El parón afecta a varias líneas de producto, entre ellas las CFexpress tipo A y tipo B, así como diferentes modelos de tarjetas SD, que son habituales tanto en cámaras profesionales como en dispositivos de consumo. En otras palabras, no se trata de un producto menor dentro de su catálogo.
Además, este movimiento encaja con una tendencia que Sony ya venía arrastrando. En los últimos días, la compañía anunció una subida de precio en dispositivos como la PlayStation 5 o la PlayStation 5 Pro, también vinculada a la presión del contexto económico global.
De hecho, los problemas con la memoria y el almacenamiento ya han tenido consecuencias más amplias. Entre ellas, el retraso de la próxima generación de consolas, que no se espera hasta, al menos, 2028 o 2029.
Así, la decisión de suspender la venta de estas tarjetas no es un hecho aislado, sino otro síntoma de una industria que sigue intentando adaptarse a una cadena de suministro todavía inestable.