La propuesta encaja con una tendencia cada vez más clara en redes sociales: recuperar cierta espontaneidad frente al contenido demasiado editado. A diferencia de las historias, Instants no está pensado para crear publicaciones con filtros, stickers o edición elaborada, sino para capturar un momento concreto y compartirlo de forma más privada con contactos seleccionados.
Para utilizar la función, el usuario debe entrar en la bandeja de entrada de Instagram y acceder al nuevo icono de Instants, que aparece en la esquina inferior derecha como una pequeña pila de fotos. Desde ahí se abre una cámara específica para esta herramienta, acompañada de un breve tutorial la primera vez que se utiliza.
Una de las diferencias frente a otros formatos de Instagram está en el texto. En Instants, el usuario puede escribir antes de hacer la foto, no después. A partir de ahí, solo tiene que capturar la imagen y elegir con quién quiere compartirla. La aplicación permite enviarla a mejores amigos o a amigos en común, es decir, seguidores a los que el usuario también sigue.
Una vez enviado, el Instant aparece en la bandeja de entrada de los destinatarios con el mismo formato de pila de fotos. Cuando el contacto abre la imagen, esta desaparece tras verla. En caso de que no llegue a abrirse, Instagram la elimina automáticamente al cabo de 24 horas.
Con este lanzamiento, Meta suma una nueva capa de comunicación privada dentro de Instagram, más cercana al gesto rápido de mandar “lo que está pasando ahora” que a la publicación pensada para quedarse. La función ya está disponible en España, aunque conviene tener la aplicación actualizada a la última versión para poder acceder a ella.