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Estados Unidos protege las comunicaciones de su Fuerza Aérea con una tecnología que no almacena datos en los móviles
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Estados Unidos protege las comunicaciones de su Fuerza Aérea con una tecnología que no almacena datos en los móviles

Por Federica Estrella
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Infozonamovilidades/4/4/18
martes 23 de junio de 2026, 18:00h

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Los teléfonos móviles se han convertido en una herramienta imprescindible tanto en la vida cotidiana como en los entornos militares. Sin embargo, también representan uno de los principales puntos de entrada para el espionaje, el robo de información y los ciberataques. Consciente de este riesgo, la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha comenzado a desplegar una nueva tecnología de comunicación diseñada para eliminar uno de los mayores problemas de seguridad actuales: la información almacenada en los dispositivos.

El responsable de este avance es el Mando de Combate Aéreo (ACC), que ha iniciado la implementación de Hypori Lyte, una plataforma de mensajería segura basada en una arquitectura conocida como "cero datos". La principal diferencia frente a los sistemas tradicionales es que ningún dato sensible se guarda en el teléfono, tableta o equipo utilizado por el militar.

De esta forma, aunque un dispositivo sea robado, perdido o comprometido por un atacante, la información crítica permanece protegida y fuera de su alcance.

Una nueva forma de proteger la información militar

Hasta ahora, gran parte de la seguridad en las comunicaciones dependía de proteger físicamente los dispositivos utilizados sobre el terreno. Sin embargo, los conflictos actuales y el aumento de las amenazas digitales han puesto de manifiesto las limitaciones de este modelo.

La nueva plataforma funciona como una ventana virtual cifrada que permite acceder a redes militares y sistemas de comunicación sin descargar ni almacenar información en el terminal. Todo el procesamiento se realiza de forma remota, mientras que el usuario únicamente visualiza los datos necesarios para trabajar.

El resultado es un sistema que reduce drásticamente el riesgo de filtraciones, incluso en situaciones extremas como la captura de un dispositivo durante una misión o un ciberataque dirigido contra los equipos utilizados por las tropas.

Más movilidad para los soldados

Además de reforzar la seguridad, la iniciativa busca ofrecer una mayor flexibilidad operativa a los militares desplegados en diferentes escenarios.

Según ha explicado Jeffrey Phillips, director de Comunicaciones de Guerra y Ciberespacio del Mando de Combate Aéreo, los soldados necesitan herramientas que les permitan colaborar y comunicarse a la velocidad que exigen los conflictos modernos.

Gracias a este sistema, los usuarios pueden acceder de forma segura a los recursos autorizados desde diferentes dispositivos compatibles, sin depender de un ordenador concreto o de una ubicación específica. Esto facilita la coordinación de operaciones, el intercambio de información táctica y la toma de decisiones en tiempo real.

De 10.000 a 27.000 usuarios

La implantación de la tecnología comenzará con aproximadamente 10.000 usuarios pertenecientes al Mando de Combate Aéreo. No obstante, el objetivo es ampliar progresivamente su alcance a otras divisiones de la Fuerza Aérea estadounidense.

Las previsiones apuntan a que el sistema dará servicio a unos 27.000 efectivos en los próximos meses, creando una red de comunicaciones protegida a gran escala.

Uno de los aspectos más relevantes es que, una vez finalizada la sesión, el usuario simplemente cierra el acceso y el dispositivo no conserva ningún dato relacionado con la actividad realizada. No quedan mensajes almacenados, archivos descargados ni información sensible que pueda ser recuperada posteriormente.

La ciberseguridad gana protagonismo en la defensa

La adopción de plataformas como Hypori Lyte refleja cómo la protección de la información se ha convertido en una prioridad estratégica para los ejércitos modernos.

Si durante décadas la superioridad militar dependió principalmente de la capacidad aérea, terrestre o naval, hoy la batalla también se libra en el ámbito digital. En este escenario, proteger las comunicaciones y evitar que información crítica caiga en manos equivocadas resulta tan importante como disponer de los sistemas de defensa más avanzados.

Con este despliegue, Estados Unidos da un nuevo paso hacia un modelo de comunicaciones militares donde la seguridad ya no depende del dispositivo utilizado, sino de que los datos nunca lleguen a estar en él.

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